Asilo de EEUU pone a salvo a sus ancianos alquilando caravanas para empleados
Washington, 25 may (EFE).- El propietario de una residencia de ancianos en Conneticut (EE.UU.) ha tenido una original idea para proteger a sus internos de la COVID-19: decidió alquilar varias autocaravanas que aparcó en las inmediaciones del lugar para alojar a sus empleados y pudo mantener en cuarentena a residentes y trabajadores.
Según la emisora estadounidense WBUR, Tyson Belanger, responsable de una residencia de mayores en Bristol, en el estado de Connecticut, ha logrado mantener a los ancianos lejos del coronavirus durante más de dos meses.
A mediados de marzo, Tyson se percató de que el virus, que ya hacía estragos en la costa este de EE.UU., presentaría un desafío para su centro de atención a mayores, un negocio familiar abierto hace más de cuarenta años.
La emisora relata que el propietario decidió 'adoptar un enfoque creativo' ofreciendo a su personal bonificaciones durante dos meses para mudarse a caravanas que alquiló y colocó en las inmediaciones del centro. Así, el personal y los pacientes permanecerían en cuarentena sin salir del recinto.
Dos meses después, no ha habido infecciones por COVID-19 en el centro 'Shady Oaks Assisted Living', mientras que en el resto de Connecticut se han producido 1.627 muertes en 219 instalaciones de ancianos, aproximadamente el 55 % de las muertes totales de ese estado.
Belanger explicó a la emisora que tenía que actuar rápidamente una vez que vio la 'pesadilla' que se desarrollaba en otros centros de mayores cercanos, por lo que inicialmente decidió cancelar todas las visitas externas, una decisión que describió como 'desgarradora'.
Posteriormente, estableció un punto de control para detectar a todos los miembros del personal con posible coronavirus antes de que se presentaran a trabajar. Sin embargo, eso se volvió difícil, a medida que se disponía de más información sobre casos asintomáticos, dijo.
Ese fue el momento en que se dio cuenta de que tenía que repensar su plan, explicó.
'Shady Oaks Assisted Living' tiene ahora caravanas alineadas en el aparcamiento. El centro, que normalmente cuenta con 48 empleados, se redujo a 17 personas que trabajan de 60 a 80 horas a la semana, explicó.
Pedirle a su personal que trabaje horas agotadoras lejos de casa y de sus seres queridos durante dos meses no es poca cosa, según Belanger, pero añadió que el centro 'se siente bien' con su decisión de crear una 'burbuja' contra la pandemia.
'Sentimos que realmente hemos marcado la diferencia. Y en nuestra ciudad natal, cuatro de cada cinco hogares de ancianos tienen COVID-19, y uno de ellos tiene más de 28 muertes', subrayó. 'Y sabemos que tomamos la decisión correcta para nuestro hogar, para nuestros residentes y para nuestros cuidadores'.
Estados Unidos es actualmente el país más castigado por la pandemia del coronavirus surgido en China, con más de 1,6 millones de infectados y casi 98.000 muertos, según cifras de la Universidad Johns Hopkins. EFE
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