Atenas culpa a los migrantes de las consecuencias si intentan cruzar frontera
Atenas, 3 mar (EFE).- Quienes intenten entrar ilegalmente en Grecia serán responsables de las consecuencias, advirtió este martes el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, a los miles de migrantes y refugiados que desde hace días tratan de entrar en el país desde Turquía, país al que acusó de ser un 'traficante' con personas.
'No intentéis entrar ilegalmente. No lo conseguiréis y tendréis vosotros la responsabilidad de las consecuencias', aseguró el líder conservador en una declaración sin preguntas ante los medios en el paso de Kastaniés, cerca de la ciudad turca de Edirne.
CÁRCEL Y MULTAS
Un total de 183 personas han sido detenidas en los últimos días tratando de entrar en Grecia, y un número no precisado han sido condenadas a cuatro años de cárcel y una multa de 10.000 euros.
Grecia ha suspendido la tramitación de peticiones de asilo, argumentando que al tratarse de llegadas masivas y no de entradas individuales, no supone una violación de los tratados internacionales.
Un niño murió ayer al volcar el bote en el que se acercaba a la isla griega de Lesbos, y fuentes policiales turcas han asegurado que un refugiado sirio murió alcanzado por una bala de goma disparada por agentes griegos, algo que ha negado el Gobierno de Atenas.
Mitsotakis, que compareció con la cúpula de la Unión Europea, acusó a Turquía de provocar la llegada masiva de migrantes y refugiados a su país.
CRÍTICAS A TURQUÍA
'Desgraciadamente, Turquía se ha transformado oficialmente en un traficante con seres humanos', aseveró Mitsotakis, y añadió que si bien Grecia es el primer país que reconoce que Turquía necesita la ayuda de la Unión Europea para gestionar la crisis migratoria, Ankara no logrará ese apoyo con amenazas.
'Ni Grecia, ni Europa aceptan el chantaje', recalcó.
Mitsotakis aseguró que en los últimos días las fuerzas de seguridad griegas han impedido la entrada en Grecia de más de 24.000 personas y aseguró que Atenas actúa respetando el derecho internacional.
Turquía anunció el viernes que dejaba el paso franco a los migrantes después de que una treintena de sus soldados murieran en un bombardeo de las fuerzas sirias en Idlib, el último bastión donde milicias islamistas, apoyadas por Ankara, resisten al régimen de Bachar al Asad, respaldado por Rusia.
De esa forma, Ankara espera presionar a la UE para que aporte más dinero para atender a los cientos de miles de refugiados sirios que viven en Turquía, en algunos casos desde hace años, y para que apoye su campaña militar en Siria. EFE
yc-as/si

EFE