Australia se solidariza con académica detenida que denuncia maltrato en Irán
Sídney (Australia), 22 ene (EFE).- El Gobierno australiano afirmó este miércoles que la liberación de la académica británica-australiana Kylie Morre-Gilbert detenida en Irán es una 'alta prioridad', tras la publicación de unas cartas en las que la experta afirma que sufre maltrato e incluso ofertas para ser espía proiraní.
Sin embargo, el grupo de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) calificó de 'débil' la estrategia del Gobierno y ha pedido un mayor esfuerzo para liberar a Morre-Gilbert, detenida en 2018 en Teherán y sentenciada a diez años de cárcel por espionaje.
CANALES DIPLOMÁTICOS
En un comunicado enviado a Efe, el Gobierno australiano dijo que la mejor forma de lograr su liberación es a través de 'canales diplomáticos' y no a través de los medios de comunicación.
Así, alega que la ministra australiana de Exteriores, Marise Payne, ha abordado el caso de Moore-Gilbert con su homólogo iraní, Mohamad Yavad Zarif, tanto por escrito como en diversas reuniones, la última de ellas en Nueva Delhi el 16 de enero.
'Mientras continuamos trabajando en favor de su puesta en libertad, estamos haciendo todo lo posible en relación a las condiciones de su encarcelamiento', expresó un portavoz del Ministerio de Exteriores de Australia en respuesta a una pregunta de Efe por el caso.
DETENIDA EN AISLAMIENTO
Moore-Gilbert, experta en estudios islámicos de la Universidad de Melbourne se encuentra recluida en aislamiento en la prisión Evin, situada en Teherán y controlada por los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Este martes, la oenegé Centro para los Derechos Humanos de Irán publicó una serie de cartas escritas por Moore-Gilbert entre julio y diciembre de 2019 en las que se queja de la falta de acceso a alimentos, a comunicaciones con el exterior y a una defensa legal adecuada.
En las misivas, la académica también narra que rechazó una oferta de la Guardia Revolucionaria para convertirse en espía para Teherán.
'No soy una espía, nunca he sido una espía y no tengo intenciones de trabajar como espía de ningún país. Cuando deje Irán quiero ser una mujer libre y vivir una vida libre, no bajo la sombra de las amenazas y de las extorsiones', precisó la detenida.
'HORRIBLES CONDICIONES' DE PRISIÓN, SEGÚN HRW
La directora ejecutiva de Human Rights Watch Australia, Elaine Pearson, recalcó a Efe que el Gobierno australiano debe 'tener un enfoque más enérgico porque la respuesta hasta el momento es bastante débil. Quizá se trabaje mucho a puerta cerrada, pero ella sigue en condiciones restrictivas desde hace más de un año'.
'Nos preocupa su trato en prisión, que no haya recibido un juicio justo. Ella es una rehén del gobierno iraní', añadió Pearson, al reclamar que como mínimo se traslade a la académica a una prisión de mujeres.
Sobre las cartas, la directora de HRW dijo que 'te rompen el corazón. Pintan un panorama triste de las horribles condiciones en las que se encuentra. Se le ha cortado el nexo con el mundo exterior, negado conversaciones con su familia y hay innumerables violaciones al debido proceso (judicial)'.
La experta británica-australiana fue detenida en septiembre de 2018 en el aeropuerto de Teherán cuando intentaba salir del país tras participar en una conferencia académica en Irán, donde entró con pasaporte australiano. EFE

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