Avance estratégico de las milicias del Gobierno de Acuerdo Nacional libio
Trípoli, 5 jun (EFE).- Milicias del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), sostenido por la ONU en Trípoli, ocuparon hoy la estratégica ciudad de Tarhouna, 80 kilómetros al suroeste de la capital, y arrebataron su control a las fuerzas bajo en el mando del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este de Libia y hombre fuerte del país, informaron fuentes oficiales.
Según el general Mohamad Guenunu, portavoz de la 'Operación Volcán de la Ira' -que aúna a las milicias del GNA y de la ciudad-estado de Misrata-, varias unidades entraron por cuatro ejes y en apenas dos horas se apoderaron de las instalaciones más importantes de la localidad, clave en el asedio a la capital que mantenían las fuerzas de Hafter desde abril de 2019.
'Nuestras tropas combatieron con la horrible milicia Kaniyat durante más de una hora. La derrotaron y la obligaron a huir en dirección a (la vecina localidad de) Bani Walid', afirmó.
La pérdida de la ciudad, que no ha sido confirmada ni desmentida por las fuerzas bajo el mando del mariscal Hafter, se produce apenas 48 horas después de que la ONU anunciara un acuerdo entre los contendientes para recuperar el diálogo bajo la antigua fórmula 5+5, es decir, cinco negociadores elegidos por cada parte.
La iniciativa busca, por tercera vez, poner fin a los intensos combates que se suceden en el país desde que, en abril de 2019, Hafter levantara un cerco a la capital que ha causado la muerte a cerca de 1.800 personas -casi 400 de ellas civiles-, heridas a unas 20.000 más y obligado a más de 200.000 personas a abandonar sus hogares y convertirse en desplazados internos.
Las otras dos -un alto el fuego propuesto en enero por Rusia y Turquía, las dos potencias internacionales implicadas en el conflicto- y una tregua pedida por la ONU en marzo, ya en plena lucha contra la COVID-19, fracasaron al no ser respetadas por los contendientes, aunque ambos las aceptaron.
También sucede un día después de que el GNA anunciara la reconquista del antiguo aeropuerto internacional de Trípoli, en desuso desde 2014 pero clave tanto para la defensa como la conquista de la ciudad desde el eje sur.
Igualmente después de que el grupo de Hfter anunciara que, tras varios reveses en el frente oeste -donde hace dos semanas perdieron la importante base de Al Watiya- y el sur de Trípoli, habían recuperado el control de las instalaciones militares Al Asaba, esencial en la guerra de drones que se libra en el cielo libio.
Las fuerzas del hombre fuerte difundieron a través de las redes sociales un vídeo --cuya veracidad no ha podido ser aún confirmada por fuentes independientes-- en el que se veía a algunos de sus milicianos patrullar en el interior de la ciudad.
'La recuperación de Al Asaba es solo el inicio de un plan más amplio', afirmó una fuente de los presuntos ocupantes.
Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diversos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.
Desde que en abril de 2019 Hafter -al que apoyan Jordania, Arabia Saudi, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Sudán, Rusia y Francia- pusiera cerco a la capital para arrebatársela al GNA -al que apoyan Italia, Catar y Turquía-, el enfrentamiento fratricida se ha tornado en un conflicto multinacional privatizado sin ejércitos, librado por milicias locales y mercenarios extranjeros. EFE

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