Bin Salman promete 'puño de hierro' contra autores de ataques en A. Saudí
Riad, 12 nov (EFE).- El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, prometió 'puño de hierro' contra las personas que lleven a cabo ataques como los ocurridos en las últimas dos semanas en la ciudad saudí de Yeda contra el cuerpo diplomático europeo.
'Continuaremos de forma preventiva actuando con puño de hierro contra cualquiera que se atreva a socavar nuestra seguridad y estabilidad', aseguró el príncipe heredero en un comunicado publicado por la agencia oficial saudí SPA.
'Desde la primera operación terrorista en 1996 y de forma creciente hasta 2017, apenas pasaba un año sin una operación terrorista', explicó el príncipe, que agregó que desde ese año 'el número de operaciones terroristas en Arabia Saudí ha disminuido hasta casi cero con la excepción de unos pocos intentos individuales que no lograron sus repugnantes objetivos'.
El grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó este jueves la autoría del ataque perpetrado ayer en Yeda, en el oeste de Arabia Saudí, durante una ceremonia en el que participaban varios diplomáticos europeos, y lo relacionó con la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma en Francia.
Los ataques reivindicados por el Estado Islámico no son comunes en Arabia Saudí.
Se trata del segundo incidente en dos semanas contra el cuerpo diplomático europeo en Yeda, después de que el pasado 29 de octubre un hombre acuchillara a un vigilante de seguridad en el consulado francés de la ciudad costera saudí.
Ese ataque no ha sido asumido hasta el momento por ninguna organización.
“Hoy, el extremismo ya no es aceptable en el reino de Arabia Saudí (..) sin embargo, seguiremos enfrentándonos a cualquier signo, acto e idea extremistas', aseveró Bin Salman.
Ambos ataques se han producido en medio de un boicot lanzado hace más de dos semanas contra Francia desde el mundo musulmán después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, justificara el uso de las caricaturas del profeta Mahoma a raíz del asesinato de Samuel Paty, un profesor de secundaria que las había mostrado en una de sus clases.
El 16 de octubre, un yihadista checheno decapitó a un profesor a las afueras de París por mostrar en el aula, para hablar sobre la libertad de expresión, las caricaturas de Mahoma que había publicado la revista satírica francesa Charlie Hebdo, objetivo de un atentado en 2015.
En un acto de homenaje al profesor asesinado unos días más tarde, el presidente francés afirmó que Francia 'no renunciará a las caricaturas' y defendió el laicismo, lo que desató una campaña de boicot a los productos franceses en varios países de mayoría musulmana.
Además, se produce a tan solo unos días de que Arabia Saudí presida la cumbre del G20, que se celebrará virtualmente por la pandemia de la COVID-19. EFE
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