Bolivia enfrenta un año complicado tras su peor crecimiento en dos décadas
Gina Baldivieso
La Paz, 14 abr (EFE).- El sombrío panorama económico mundial por la pandemia del coronavirus encuentra a Bolivia en un año complicado para el país, tras confirmar en 2019 la tendencia a la baja del último quinquenio y registrar el peor crecimiento de su economía en las dos últimas décadas.
La economía boliviana creció un 2,2 por ciento en 2019, frente al 4,2 por ciento registrado en los dos años precedentes, según el Instituto Nacional de Estadística.
La caída más abrupta se registró en el sector de petróleo y gas natural, el que da a Bolivia sus mayores ingresos, que tuvo una variación anual negativa del 10,3 por ciento, y el de minería, que decreció un 2 por ciento.
Por contra, las actividades que más crecieron fueron la agricultura, el 5,3 por ciento; los establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas, el 4,4; y la industria manufacturera, el 3,19.
CAUSAS DEL MENOR CRECIMIENTO
Analistas económicos habían advertido de que la bonanza que favoreció a Bolivia en la década precedente y que alcanzó un pico en 2013, con un crecimiento del 6,8 por ciento, comenzó a mostrar una tendencia a la baja en los años posteriores.
Aquella tendencia, que el Gobierno de Evo Morales siempre rechazó, se exacerbó en 2019 por factores como los incendios registrados a medio año en el oriente boliviano y los conflictos posteriores a las fallidas elecciones de octubre, dijo a Efe el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, Gary Rodríguez.
El investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Carlos Arze, coincidió al señalar que el crecimiento del año pasado refleja la tendencia de descenso desde hace años, que atribuyó fundamentalmente a la caída internacional de precios y de la demanda de recursos naturales como el gas.
'A este año se sumará el efecto de la pandemia, de la crisis sanitaria', advirtió Arze en declaraciones a Efe.
NUBES NEGRAS EN EL HORIZONTE
El Banco Mundial alertó recientemente de que la pandemia del coronavirus provocará un crecimiento económico negativo en América Latina y el Caribe del 4,6 por ciento, con un -3,4 por ciento en el caso de Bolivia, que había previsto crecer un 3,5 por ciento este año.
Arze indicó que aún no se sabe cuánto durará esta crisis sanitaria, ni se conoce con exactitud 'los efectos particulares' que tendrá en cada sector, pero sí es seguro que habrá un 'shock' por la caída de los precios del petróleo, que sirven de referencia para la venta de gas boliviano.
Esto hace prever un descenso del valor de las exportaciones del hidrocarburo y también de la demanda, ante una eventual caída de la actividad económica en Brasil y Argentina, los principales mercados para Bolivia, lo que tendrá 'un efecto muy fuerte' en la economía y la capacidad estatal bolivianas, indicó.
Rodríguez mencionó por su parte el 'viacrucis' interno para el empresariado boliviano, ante las dificultades para desarrollar sus actividades por la cuarentena obligatoria 'que ha inmovilizado la economía', con un sector informal que será 'el más golpeado' al ser la 'base ancha' de la economía nacional.
'Hay tanta desesperación en la gente, porque las personas que viven del día a día no están teniendo ingresos, pero a eso hay que sumar las empresas formales, a las cuales la obligatoriedad del pago de sueldos les está asfixiando', señaló Rodríguez.
Al respecto, Arze recordó que el 70 por ciento de la población ocupada en Bolivia está en el sector informal.
ALGUNAS SUGERENCIAS
Para Arze, se debería empezar a negociar de inmediato la condonación de la deuda externa boliviana o al menos paralizar el pago de los servicios de la misma este año, para destinar ese dinero a atender a quienes quedarán desempleados o que no están pudiendo trabajar por la cuarentena.
También sugirió revisar el presupuesto fiscal, para dirigir recursos al apoyo de la actividad de los sectores generadores de empleo y mantener la capacidad de pago de la población para reactivar la economía interna.
En este contexto, Rodríguez consideró importante buscar un equilibrio entre las medidas sanitarias y la activación económica, para lo cual se debe 'hablar a la gente con mayor claridad' para que tome conciencia de ambas cuestiones.
Si no se reactiva a corto plazo la producción para los mercados interno y externo, Bolivia podría enfrentar 'uno de sus peores momentos en términos de desempleo y descontrol de las finanzas públicas', alertó. EFE

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