Borrell: la UE debe usar instrumentos híbridos para casos como Bielorrusia
París, 11 nov (EFE).- El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, dijo este jueves que la UE debe desarrollar 'instrumentos híbridos' para replicar a amenazas híbridas y no militares como la que está planteando Bielorrusia con la utilización de migrantes en la frontera con Polonia y Lituania.
'Tenemos que ser capaces de afrontar una amenaza híbrida con instrumentos híbridos' porque 'no vamos a rechazar a la gente con metralletas', señaló Borrell refiriéndose a la crisis con Bielorrusia en una intervención por vídeoconferencia en una mesa redonda del Foro de París por la Paz.
El alto representante de la UE para la Política Exterior no entró en cuáles deberían ser esos instrumentos pero constató que ese tipo de amenazas no convencionales son más frecuentes y pueden además causar mucho daño.
A modo de ejemplo, dijo que 'un ataque cibernético puede ser más eficaz que un bombardeo' y no se le puede hacer frente 'con los medios militares clásicos'.
Más allá de esta cuestión, desarrolló la idea de que en un mundo en que los regímenes autoritarios se hacen más presentes en la escena internacional con una amplia panoplia de instrumentos y en que Europa aun estando cerca de Estados Unidos no va a alinearse con Washington en todo momento, la UE 'debe aprender la lengua de la potencia y no solo la del comercio y de las sanciones'.
Eso significa 'tener medios de represalia cuando te atacan' y capacidad para utilizar la fuerza. Explicado en términos figurados, señaló que como 'el número de carnívoros ha aumentado y el paisaje es más peligroso' los europeos 'tenemos que hacernos omnívoros, no solo herbívoros'.
Borrell puntualizó que no se trata de que Europa sea un nuevo imperio ni de crear un ejército europeo, pero sí al menos reunir las capacidades de los Estados para poder desplegarlas en coaliciones de ciertos países cuando esté en juego su seguridad. Eso necesita una formación en común y una interoperatividad.
El jefe de la diplomacia europea ilustró el nuevo panorama internacional y la posición de los regímenes autoritarios haciendo notar que a la conferencia climática de Glasgow, la COP26, no han acudido los líderes de China, Rusia y Turquía porque 'lo que les interesa es ejercer su potencia' y no confrontarse a un marco multilateral que se asienta en discusiones científicas.
También habló de la decepción sobre la evolución de China desde que en 2001 entró en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Recordó que se esperaba que el gigante asiático se transformaría y que una creciente clase media presionaría para una democratización y liberalización del país, pero eso no se ha producido. EFE
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