Botsuana afronta mañana las elecciones más disputadas de su historia
Johannesburgo, 22 oct (EFE).- Botsuana, la democracia más estable de África, afrontará este miércoles las elecciones generales más disputadas de su historia debido a las divisiones políticas generadas por el enfrentamiento entre el presidente y aspirante a la reelección, Mokgweetsi Masisi, y su predecesor, Ian Khama.
En total, alrededor de un millón de botsuanos - de una población de unos 2,2 millones de persona s- están registrados para votar pacíficamente y dar continuidad a la democracia multipartidista más longeva del continente.
Los electores elegirán a sus representantes parlamentarios, quienes, a su vez, votarán después al próximo presidente del país, con un mandato de cinco años.
El bloque que lleva gobernando ininterrumpidamente esta nación meridional africana desde su independencia del Reino Unido (1966), el Partido Democrático de Botsuana (BDP), parte como favorito, liderado por el presidente Masisi, pero alcanzar la mayoría absoluta es una meta más incierta que nunca.
Su principal rival es la Coalición por el Cambio Democrático (UDC) de Duma Boko, consolidada como segunda fuerza del país en las elecciones de 2014.
Junto a ellos compiten dos partidos nuevos, la Alianza de los Progresistas y el Frente Patriótico de Botsuana (BPF).
Este último cuenta con el respaldo del expresidente Ian Khama (2008-2018), hijo del cofundador del BDP y primer presidente de Botsuana, Seretse Khama.
Ian Khama abandonó su cargo en abril de 2018 - al cumplir el máximo de 10 años que establece la Constitución - y, sin reparar en elogios, dejó como sucesor a Masisi, quien hasta entonces ejercía de vicepresidente.
Meses después, las alabanzas se transformaron en críticas abiertas y grandes divisiones en el oficialismo.
Khama - de pasado militar y fama de autoritario - llegó a tachar de autocrático e intolerante a Masisi, además de declarar su arrepentimiento por haberle elegido como sucesor.
Paralelamente, Masisi retiraba algunas de las políticas más icónicas de su predecesor, tales como la prohibición impuesta a la caza de elefantes, una especie amenazada de la cual Botsuana cuenta con la mayor población del mundo.
Como telón de fondo figuraba la pugna interna por el liderazgo del BDP y la resistencia de Khama a perder privilegios y pasar a un segundo plano.
Finalmente, Khama abandonó el BDP y, en esta campaña, está pidiendo el voto para la oposición. Incluso, en las circunscripciones en las que BPF no se va a presentar, Khama ha llamado a votar a la UDC.
El factor Khama y el posible desgaste del BDP son, por tanto, grandes fuentes de incertidumbre para estas elecciones.
Pero Khama también puede ser un arma de doble filo, ya que su figura genera igualmente aversiones y su estrategia con el BPF corre el riesgo de fragmentar el voto opositor.
En contrapartida, una pérdida del poder por parte del BDP abriría un escenario inédito en Botsuana no exento de riesgos para su histórica estabilidad democrática.
Es una nación que en la región se enorgullece de sus niveles relativamente bajos de corrupción y de respeto a los derechos humanos y que, por ejemplo, en junio pasado despenalizó la homosexualidad.
Entre sus principales retos para el futuro destaca la diversificación de su economía, extremadamente dependiente de los valiosos diamantes botsuanos (suponen alrededor del 70 % del valor de las exportaciones del país).
Las limitaciones de ese modelo se están dejando notar y, pese a que Botsuana ha disfrutado de buenos niveles de crecimiento desde su independencia, su capacidad de expansión y de creación de empleo cada vez es más limitada.
Por ello, el Banco Mundial estima que, tras haber cerrado 2018 con un crecimiento económico del 4,5%, para 2019 ese indicador caerá al 4 %.
El día electoral ha sido declarado festivo y los algo más de 2.200 colegios habilitados para la votación abrirán a las 06.30 hora local (04.30 GMT) y cerrarán a las 19.00 hora local (17.00 GMT).
Los botsuanos en el extranjero ya depositaron sus votos el 12 de octubre. EFE

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