Brasil hace la prueba de ingreso universitario en pleno pico de la covid
Río de Janeiro, 17 ene (EFE).- Más de cinco millones de estudiantes acudieron este domingo a la prueba que permite acceder a la educación superior en Brasil, convocada por el Gobierno de Jair Bolsonaro en momentos en que la segunda ola de la pandemia está disparada en el país, lo que originó protestas.
Según el último reporte oficial, al menos 13 regiones del gigante suramericano, que suman más del 50 % de los candidatos inscritos para el examen, registraron altas en el número de muertes y contagios por la covid, un virus que ya deja unos 210.000 muertos y 8,4 millones de infectados en Brasil.
Los estudiantes que acudieron este domingo a los sitios donde fueron convocados presentaron la primera parte del Examen Nacional de Preparatoria (Enem), una prueba que estaba programada para noviembre del año pasado y que fue aplazada para este año por la pandemia.
La segunda jornada del examen se llevará a cabo en una semana, el domingo 24 de enero.
Pese a que varias regiones pidieron a la Justicia aplazar la prueba por la pandemia, la prórroga solo fue admitida en el estado de Amazonas -para finales de febrero- cuya capital, Manaos, está en colapso, con los hospitales abarrotados y el oxígeno agotado.
De los más de 5.500 municipios de todo el país, la Justicia ordenó la suspensión de las pruebas del Enem en 58 ciudades, todas las de Amazonas y dos del estado de Rondonia.
El examen es considerado para la mayoría de los estudiantes brasileños como la única puerta de acceso a la educación superior, por lo que la mayor parte se arriesgó a presentar la prueba bajo el temor de terminar infectados por la covid.
Además de exigir que los estudiantes usaran tapabocas, el Gobierno garantizó medidas de seguridad, como distancias entre los aspirantes, ventilación adecuada de los espacios y alcohol en gel para quien lo requiera.
No obstante, los expertos aseguran que uno de los mayores riesgos de contagio se dio en el momento mismo del desplazamiento de los alumnos a los lugares de la prueba.
Además señalaron dudas sobre la calidad del aire en los salones donde existe aire acondicionado.
UNA JORNADA CON PROTESTAS
Las manifestaciones fueron el común denominador este domingo durante el examen que, en general, se caracterizó por la puntualidad y el orden, registrando en su mayoría pequeñas aglomeraciones, sobre todo antes del cierre de las puertas.
Una de las principales dificultades se vivió en Florianópolis, en el estado de Santa Catarina, al sur del país, donde varios estudiantes se quedaron sin la opción de presentar la prueba porque las salas destinadas se llenaron antes de tiempo.
En Río de Janeiro, padres de familia y estudiantes protestaron, a viva voz y con carteles, por hacer el examen en momentos en que la covid está disparada en Brasil.
Solo en Río, el estado más emblemático del país, los muertos ya pasan de 28.000 y unas 480.000 personas están contagiadas.
Las protestas también fueron por la mala calidad del servicio educativo, pues por la pandemia, las clases dejaron de ser presenciales y pasaron a celebrarse de manera virtual, algo que muchos estudiantes, sobre todo los de más escasos recursos, que por no contar con servicio de internet, no pudieron acceder a ellas.
Fue el caso de Suellen Carvalho, una joven de 22 años que quiere estudiar Biología y que por vivir en la Maré, una comunidad de favelas al norte de Río, no tiene una buena expectativa para los resultados.
'El periodo de estudio para la prueba fue muy complicado porque no teníamos acceso a internet, porque en las comunidades no hay señal y todas las clases que se ofrecieron fueron virtuales, por lo que no tengo ninguna expectativa' con el examen, aseguró a Efe.
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EFE