Bronca en el Parlamento vuelve a impedir crear el Tribunal Constitucional
Túnez, 16 jul (EFE).- Una agria disputa en el Parlamento tunecino impidió hoy la elección de los tres miembros que se necesitan para avanzar hacia la formación del Tribunal Constitucional, pendiente de creación desde 2015.
Los legisladores estaban convocados este jueves para votar la designación de tres de los miembros -que necesitaban la aprobación de 145 diputados-, pero la sesión hubo de ser aplazada ante la decisión de la parlamentaria Abir Moussi, líder del Partido Desturiano Libre (PDL), formado por los nostálgicos del antiguo régimen, de ocupar el estrado para evitar que tomara asiento el presidente de la Asamblea, Rachid Ghannouchi.
La abogada insistió en que el líder del partido conservador de tendencia islamista Ennahda, primera fuerza en la Cámara, carece de legitimidad, lo que desató un cruce de acusaciones que obligó a cancelar la sesión sin que se sepa cuándo puede ser reanudada.
Horas antes, un total de 73 legisladores de diferentes partidos habían presentado una moción de confianza contra Ghannouchi, al que acusan de haber violado las normas parlamentarias, circunstancia que aprovechó Moussi para bloiquear una vez más la votación.
Prevista por la Constitución de 2014, el Parlamento solo logró durante la pasada legislatura validar una candidatura tras varios aplazamientos y tentativas frustradas por falta de voluntad política, según denuncian expertos locales.
La Asamblea tenía previsto elegir este jueves a tres más y concluir así la primera etapa del proceso previo para cubrir las ocho vacantes restantes, que deberán ser seleccionadas cuatro por el Consejo Superior de la Magistratura y cuatro por el presidente de la República.
La formación del Tribunal Constitucional, que se considera el paso definitivo para la consagración de la transición política que Túnez inició tras la caída en 2011 de la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Alí, es boicoteada de forma consante por diversos grupos, como el PDL, en el Parlamento desde el inicio de la presente legislatura.
En una conferencia celebrada el miércoles en la capital, parte de la sociedad civil tunecina se sumó a las críticas al asegurar que prefiere una corte inexistente antes que una «incompetente» y advirtió del «peligro» que representan algunos de los aspirantes.
Entre los siete nombres propuestos, se incluye al exdiputado y antiguo miembro del partido de Ben Ali, Adel Kaaniche, defensor de la poligamia y contrario a la abrogación del artículo del Código Civil que permitía al violador de una menor evitar una pena de cárcel si se casaba con la víctima.
Aunque su candidatura fue finalmente descartada- debido a su expediente incompleto- el teólogo Mohamed Bouzghiba, que reclama el uso obligatorio del velo para las mujeres y crítico con la igualdad en el derecho sucesorio, también figuró como posible miembro del Tribunal.
Ausencia de especialistas en Derecho Constitucional, de figuras independientes sin pertenencia política y de mujeres candidatas, fueron las principales razones esgrimidas por las organizaciones de derechos humanos para instar a los diputados a rechazar la que iba a ser la novena ronda de votos.
En este sentido, la directora ejecutiva de la ONG Al-Bawsala (La brújula), especializada en el trabajo parlamentario, Nessrine Jelalia, se mostró preocupada por la selección de perfiles tan conservadores propuestos por partidos que se reivindican como 'progresistas'.
'La Constitución es uno de los frutos de la revolución, aunque sea criticable y esté lejos de ser perfecta, pero aporta garantías para los derechos y libertades que deben traducirse en leyes. Hay que eliminar el arsenal jurídico represivo, heredado del antiguo régimen y, por otro lado, aprobar leyes conformes a la nueva Constitución', explicó. EFE

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