Cachemira cumple su primer año sin autonomía con sus habitantes encerrados
Srinagar (India), 5 de ago (EFE).- La Cachemira india cumplió este miércoles su primer año sin su anterior estatus constitucional de semiautonomía, suprimido por el Gobierno central, que para evitar manifestaciones impuso restricciones de movimiento para unos habitantes que temen que su cultura local desaparezca bajo el influjo de Nueva Delhi.
Los cachemires asisten al primer aniversario de lo que algunos consideran el peor momento de su historia, al haber perdido el estado de Cachemira su autonomía hace justo un año, para haber sido posteriormente dividido en dos territorios directamente controlados por el Gobierno indio.
Las autoridades anunciaron el lunes un toque de queda general hasta la medianoche de este miércoles, medida que argumentaron porque los 'separatistas y grupos patrocinados por Pakistán (planeaban) conmemorar el 5 de agosto como un Día Negro'.
Un día después, en medio de duras críticas de los defensores de los derechos humanos por el confinamiento de una comunidad de cerca de siete millones de personas en sus casas, las autoridades suspendieron la orden.
Sin embargo, una nueva notificación especificaba que las restricciones permanecerían vigentes para 'la contención de la propagación del COVID-19, debido a un aumento reciente en los casos'.
Asimismo, el Gobierno desplegó a un gran número de militares y policías en la región y cortó las principales carreteras.
'La decisión de anoche de revocar el toque de queda fue una tontería. Cuando se trata de castigos colectivos, el Gobierno y la policía prefieren no dejar rastros por escrito', publicó en Twitter la exjefa del gobierno regional Mehbooba Mufti, que está bajo arresto domiciliario desde hace un año.
'Sin embargo, se aseguran de que las personas estén enjauladas imponiendo un toque de queda no oficial', añadió la líder cachemir detenida el mismo día en que se abolió la autonomía de la región.
TEMOR A LA DESAPARICIÓN DE LA CULTURA E IDENTIDAD LOCALES
Tras un año de restricciones y sin autonomía, los habitantes del que era el único estado indio de mayoría musulmana, temen ahora que las nuevas leyes provoquen un cambio demográfico que relegue su identidad y cultura a la irrelevancia.
'Nuestra identidad social y cultural está en peligro de extinción. ¿Qué más se puede llamar un genocidio cultural?', criticó a Efe el poeta oral e historiador de la región, Zareef Ahmad Zareef.
'Esto es similar a abrir las puertas para que los saqueadores arruinen nuestro hermoso jardín de Cachemira', dijo Zareef en referencia a las nuevas leyes aprobadas en el último año, y que permiten el establecimiento y la compra de tierras en el valle por parte de foráneos.
Anteriormente, sólo los residentes en Cachemira podían adquirir tierras, acceder a puestos gubernamentales o inscribirse en las instituciones de educación superior de la región.
Raashid Maqbool, un investigador de la Universidad de Cachemira, aseguró que tras la supresión de la autonomía estaba la intención del gobernante partido Bharatiya Janata -nacionalista hindú- de 'cambiar la demografía de la región culturalmente distinta y, la ley de domicilio es un paso adelante medido'.
Esa norma, que permite la cesión de certificados de residencia a foráneos comenzó a funcionar entre mayo y junio de este año y ya ha facilitado unos 400.000 nuevos certificados, según indicó a Efe un funcionario local que prefirió mantener el anonimato.
Cuando el primer ministro indio, Narendra Modi, anunció por sorpresa su decisión hace un año, argumentó que serviría para llevar la prosperidad a la región que en varias ocasiones juzgó dominada por la corrupción y el separatismo.
La decisión fue acompañada de importantes limitaciones a las libertades de reunión y movimiento en toda la región, y de un bloqueo a las comunicaciones telefónicas y de internet para evitar cualquier conato de protesta antigubernamental, que duraron varios meses.
La Cachemira administrada por la India lleva tres décadas asistiendo a una rebelión armada de carácter independentista y calificada como terrorista por Nueva Delhi, en la que han muerto decenas de miles de personas desde 1989, la mayoría civiles.
Pakistán disputa a la India la soberanía de la región desde la partición del subcontinente indio en 1947, tras la descolonización británica, y por ella han librado tres guerras y numerosos enfrentamientos de menor entidad. EFE
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