Cambios en comando de Petrobras serán decididos en asamblea de accionistas

Río de Janeiro, 23 feb (EFE).- La sustitución del economista Roberto Castello Branco por el general de la reserva del Ejército Joaquim Silva e Luna como presidente de la petrolera brasileña Petrobras, solicitada por el jefe del Estado, Jair Bolsonaro, será decidida en una asamblea de accionistas en fecha aún por definir.

Así lo decidió en una tensa reunión este martes el Consejo de Administración de la mayor empresa de Brasil, en el que el Gobierno, como accionista mayoritario de la petrolera, cuenta con 7 de sus 11 miembros.

La intención del jefe de Estado de imponer un militar en el comando de la empresa estratégica tras criticar la política de precios de la actual administración provocó una grave crisis y el desplome de los papeles de la compañía, y generó temores de que el líder ultraderechista pretenda intervenir en la compañía y abandonar su política de claro tinte liberal.

De acuerdo con un comunicado divulgado al final de la reunión de este martes, el Consejo convocó a una Asamblea General Extraordinaria de los accionistas de la empresa, que tiene sus papeles cotizados en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York y Madrid, pese a ser controlada por el Estado, para que se pronuncie sobre la petición hecha por el Gobierno.

Según la nota, ante la petición del Ministerio de Minas y Energía para promover la sustitución de uno de los miembros del Consejo de Administración y su elección como presidente de la empresa, fue decidida la convocatoria de una Asamblea General Extraordinaria de los accionistas.

Esta reunión, que deberá realizarse antes de la Asamblea General Ordinaria de 2021, tendrá que pronunciarse sobre la destitución de Roberto Castello Branco como miembro del Consejo de Administración y presidente de la compañía, según la nota.

El organismo rector también decidió 'por mayoría' de sus miembros (que no fue especificada) que, una vez se haga efectiva la destitución del actual presidente, también sean destituidos los otros siete miembros del Consejo que fueron elegidos en julio de 2020, como lo exige la ley de compañías de capital abierto.

En la reunión extraordinaria prevista, por lo mismo, tendrán que ser elegidos ocho miembros del Consejo de Administración y el nuevo presidente.

La elección de Joaquim Silva e Luna como nuevo presidente de Petrobras, aunque no está garantizada, se da como un hecho debido a que el Gobierno cuenta con mayoría entre los miembros del Consejo.

En la reunión también se acordó que la fecha de la Asamblea Extraordinaria será decidida por el actual presidente del Consejo, Eduardo Bacellar, y que el nombramiento del nuevo presidente tendrá que 'ser sometido al proceso de análisis de gestión y de integridad de la compañía, y objeto de análisis por el Comité de Personal'.

CONSEJO ADVIERTE QUE VELARÁ POR POLÍTICA DE PRECIOS

En un claro mensaje a Bolsonaro de que el Consejo se opondrá a una posible intervención del Gobierno en la empresa, el organismo afirmó que 'seguirá celando con rigor los niveles de gobernanza de Petrobras, incluyendo la política de precios de la compañía'.

La posibilidad de que Bolsonaro pueda intervenir en la política de precios de la compañía, que usa la cotización internacional del petróleo como referencia para definir los precios de los combustibles en el mercado interno en Brasil, provocó el lunes una caída de cerca del 21 % en el valor de los papeles de Petrobras.

Sin embargo, los títulos ordinarios y preferentes de la petrolera rebotaron con fuerza este martes, al revalorizarse un 8,96 % y un 12,17 %, respectivamente, en una jornada de ajuste ante las fuertes caídas de la víspera.

Silva e Luna, exministro de Defensa en el Gobierno de Michel Temer (2016-2018), es el actual director de la parte brasileña de Itaipú, la hidroeléctrica que Brasil comparte con Paraguay.

Su nombramiento como presidente de la mayor estatal del país puso en duda la política de Bolsonaro de no intervención del Estado en la economía.

Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército, institución que históricamente ha tenido un perfil estatizador en Brasil, se comprometió en la campaña electoral de 2018 con el liberalismo económico y el ajuste fiscal, lo que le garantizó el apoyo del mercado financiero y de los empresarios.

Presionado por el sector camionero, que amenazaba con una nueva huelga como la que paralizó el país en mayo de 2018 en caso de que los precios del diesel sigan aumentando, el presidente justificó el lunes su decisión de cambiar el comando de la petrolera y exigió 'transparencia y previsibilidad' a la compañía.

En su opinión, no se justifica la subida en el precio de los combustibles, de cerca del 30 % en lo que va de año.

Si finalmente es ratificado para el cargo, Silva e Luna será el primer presidente militar de Petrobras desde los tiempos de la dictadura (1964-1985), un período que Bolsonaro ha defendido en repetidas ocasiones. EFE

20210223 https://www.diariolibre.com

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