Campamento recreativo en Gaza ameniza verano de niños mutilados en conflicto
Saud Abu Ramadán
Gaza, 3 ago (EFE).- Fútbol, pintura o natación son algunas de las actividades que ofrece un campamento de verano para ochenta niños y jóvenes de Gaza, que en su mayoría sufrieron la amputación de alguno de sus miembros en los episodios bélicos que azotaron la Franja estos últimos años, como la escalada de mayo, que dejó 66 menores gazatíes muertos y provocó amputaciones a cuatro niños.
Uno de los más pequeños que resultó mutilado en la última ola de violencia entre milicias palestinas y el Ejército israelí de hace apenas dos meses fue Saleh Humeid, de siete años, que esta semana se sumó al campamento organizado por la ONG Fondo de Ayuda para Niños de Palestina (PCRF) para hacer más ameno un difícil verano en el que aún arrastra las duras secuelas de las heridas sufridas.
Sentado en una silla de ruedas, con la pierna derecha amputada y el brazo derecho aún sin cicatrizar, cubierto con una escayola, Saleh quiere aprovechar al máximo los cinco días de diversión del campamento, que arrancó el pasado domingo y se prolongará hasta el jueves, el primero que se realiza para niños mutilados en Gaza, según PCRF.
En pocos días, la ONG realiza actividades deportivas y recreativas para los jóvenes, como natación, pintura o manualidades con las que Saleh busca dejar de lado el sombrío recuerdo del bombardeo israelí que el pasado 11 de mayo le dejó amputado de por vida.
Según cuenta a Efe, fue gravemente herido por un misil israelí que impactó en una calle de la ciudad de Gaza por la que pasaba cuando iba a comprar pan junto a sus padre y sus hermanos.
'No supe lo que pasó, solo escuché una explosión enorme y caí inconsciente. Luego me desperté en el hospital y descubrí que me amputaron la pierna en una operación', explica.
A Saleh le encanta pintar, su sueño de mayor es ser artista y estos días puede desarrollar su creatividad en el campamento, en el que su padre no dudó en inscribirle al enterarse que se realizaría.
La escalada militar del mayo entre Israel y los grupos armados de los movimientos islamistas Hamás y Yihad Islámica -la más dura desde 2014- se saldó con 13 muertos en Israel y 260 en Gaza. De éstos, según la ONU, 129 eran civiles, 66 de ellos menores.
A su vez, 610 niños gazatíes resultaron heridos durante la ofensiva y a cuatro de ellos se les tuvo que amputar alguna de sus extremidades.
Sin embargo, el campamento de PCRF acoge también a muchos otros niños, adolescentes y jóvenes del enclave que sufrieron mutilaciones por accidentes o en las otras escaladas, hostilidades y protestas que enfrentaron a Gaza e Israel en poco más de una década.
Las masivas protestas de las Marchas del Retorno de 2018, cuando miles de palestinos se congregaban semanalmente ante la valla divisoria con Israel para pedir -entre otras cuestiones- el fin del bloqueo que el Estado judío aplica sobre la franja desde 2007, se saldaron con la muerte de 273 personas y más de 16.000 heridos.
Entre los lesionados por los disparos de los soldados israelíes apostados en la verja hubo al menos 124 amputados (109 de ellos en sus piernas y 15 en los brazos), de los cuales al menos 21 eran menores.
Uno de ellos es Mohamed Aliwa, de 20 años, que pese a haber perdido una pierna en una de las manifestaciones de 2018 intenta seguir con su día a día y esta semana se divierte en el campamento.
'Cuando resulté herido no detuve mi perseverancia', comenta a Efe Aliwa, cuyo sueño antes de perder una pierna era ser futbolista.
Ahora, pese a estar mutilado, puede volver a jugar al fútbol con una prótesis artificial e intenta disfrutar del campamento de verano practicando es deporte con el resto de niños y jóvenes.
'Durante las actividades nos cargamos de nuestra propia energía, perdemos nuestras energías negativas', explica el joven, a quien el campamento le ha ayudado a cambiar de aires, aliviar tensiones y 'ver las preocupaciones de los demás'.
'Aprendí muchas cosas de esta experiencia', agrega Aliwa, a quien le ha levantado el ánimo 'estar al lado de los niños' que como él sufren amputaciones 'para ayudarse y apoyarse el uno al otro'.
Según Jadeel al Saqqa, coordinadora del proyecto, el campamento está sirviendo de 'válvula de escape' para unos jóvenes que sufrieron de primera mano la violencia de Gaza, lo que quedó grabado para ellos de por vida con la ausencia de alguna de sus extremidades.
Ante el estigma que esto puede suponer, el campamento ayuda 'a romper las barreras de la vergüenza y el miedo', y 'tiene como objetivo la reintegración de las personas amputadas a la sociedad', concluye Abdul Aziz Abed, miembro de la ONG organizadora. EFE
sar-jma/sga
(foto) (vídeo)
EFE