Carlos Lopes, 35 años del récord mundial de maratón que dejó 'una gran marca'
Carlos García
Lisboa, 20 abr (EFE).- 'Dejamos una gran marca', recuerda el atleta portugués Carlos Lopes durante una entrevista con la Agencia EFE cuando se cumplen 35 años del récord del mundo de maratón que estableció en Rotterdam con un registro de 2 horas, 7 minutos y 12 segundos.
Dieciséis años después, un atleta logró destronar al australiano Derek Clayton, que tenía el récord desde 1969, y recorrió los 42 kilómetros y 195 metros en menos de dos horas y ocho minutos.
Lopes, ahora con 73 años y jubilado del sector de la banca, insiste en que consiguió 'una gran marca', no sólo por el registro, sino porque Portugal se convertía en un referente mundial para el atletismo y su hazaña 'marcó un antes y un después' para futuras generaciones y la búsqueda de nuevas fórmulas.
Desde su casa en la ciudad lusa de Torres Vedras (50 kilómetros al norte de Lisboa), reconoce a EFE que en 1985, tras haber logrado el título olímpico en 1984, fue a Rotterdam con el objetivo de hacer un buen registro, pero no había pensado en batir el récord del mundo.
Pregunta: ¿Recordó hoy al levantarse que hace 35 años batió el récord del mundo de maratón?
Respuesta: Sí, claro. Es muy importante recordar aquellos momentos que quedan para la historia. Fue una carrera que transcurrió muy bien y ya a los 20 kilómetros decidí tirar yo solo. Nada hacía prever lo que pasó aquel día.
P: ¿Fue con la intención de batir el récord mundial?
R: Sólo fui porque me había comprometido un año antes con la organización a acabar la prueba y hacer un buen tiempo. Cuando llegue a los 35 kilómetros ya corría para batir el récord el mundo. Corrí con mucho coraje, ya que el viento y el frío lo complicaron un poco. Pero hice un resultado extraordinario que marcó nuevas generaciones. A cada pasada (por meta) tenía cada vez más fuerza para alcanzar el objetivo, porque ese día estaba muy bien.
P: Desde 1969 no se batía y logró mantenerlo 3 años, hasta que lo bajó el etíope Belayneh Dinsamo, también en Rotterdam.
R: Rotterdam tiene mucha historia para los récord del mundo de maratón. La organización y las personas hacen que la gente consiga unos resultados extraordinarios para el mundo del atletismo.
P: Primer campeón olímpico de Portugal en el maratón de 1984, récord mundial en 1985, ¿logró vivir del atletismo?
R: No, propiamente. Yo soy jubilado de la banca. Exactamente, nunca viví sólo del atletismo. Hoy ya es más fácil vivir del atletismo, antiguamente no era tan fácil. Portugal no tenía tanta historia para poder ganar y hacer vida profesional del atletismo.
P: ¿Cómo ha evolucionado el atletismo? ¿Ya había dopaje entonces?
R: Ya existía, no con tanta fuerza. En 1976 yo fui víctima de eso. Quedé segundo en los 10.000 metros cuando podría haber sido campeón olímpico en Montreal (fue oro el finlandés Lasse Virén). Entonces el deporte era más humano, hoy es más complicado.
P: Ser campeón olímpico y dar la primera medalla de oro a su país debe ser algo muy grande.
R: Fui el primer campeón olímpico de mi país (Los Ángeles, 1984) y demostramos que es posible hacer cosas muy bonitas para un país. Eso es un mensaje muy fuerte. Dejamos una gran marca.
P: ¿Qué recuerdos tiene de competiciones en España?
R: Recuerdo que gané la San Silvestre Vallecana en 1981 o la participación en los campeonatos europeos en Palencia, con Mariano Haro, con el que tengo una gran relación, aunque hace mucho que no hablamos. EFE
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