CDU de Turingia pide a la sede nacional margen para cooperar con la Izquierda
Berlín, 19 feb (EFE).- Los conservadores de Turingia (este alemán) reclaman a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller alemana, Angela Merkel, un 'margen realista' para poder cooperar con La Izquierda y romper el bloqueo generado tras la elección fracasada de un líder liberal con el apoyo ultraderechista.
'La resolución de la dirección federal del partido de no permitir una cooperación con La Izquierda no es acorde con la realidad de algunos estados federados', manifestó el líder saliente de la CDU en Turingia, Mike Mohring, quien añadió que el partido no puede 'parapetarse en posiciones' que imposibilitan salidas a la crisis.
Mohring, quien anunció su dimisión en medio de la tormenta política generada por el voto 'cómplice' de su formación con la ultraderecha, se pronunció así de modo similar a su correligionaria y exjefe del gobierno en ese 'Land', Christine Lieberknecht, partidaria de establecer un 'acuerdo parlamentario' con la formación izquierdista.
Turingia desató a principios de febrero una tormenta política en Alemania, a raíz de la elección del liberal Thomas Kemmerich como jefe de su gobierno regional apoyado por los votos de su partido, de la CDU y de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
Con ello se rompió el cordón sanitario establecido en el espectro parlamentario alemán sobre este partido de extrema derecha, que además en Turingia esta liderado por su corriente más cercana al neonazismo.
La propia Merkel calificó de imperdonable lo ocurrido e instó a revertir la situación. Kemmerich acabó renunciando a su elección, a lo que siguió la renuncia a ser la candidata a la Cancillería en 2021 por parte de la líder de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, y también el anuncio de retirada de Mohring.
EL CERCO SOBRE LA IZQUIERDA
El izquierdista Bodo Ramelow, hasta ahora jefe del gobierno de Turingia al frente de un tripartito con verdes y socialdemócratas, propuso entonces la creación de un gobierno de transición, liderado por la conservadora Lieberknecht, hasta la celebración de nuevos comicios regionales.
Ramelow es un moderado dentro de La Izquierda, que se consolidó como el partido más votado en las elecciones del pasado octubre. Tanto Lieberknecht como Mohring han expresado reiteradamente la buena valoración que les merece, pese a las distancias ideológicas. Pero la central de la CDU rechaza cooperar con ese partido.
Los sondeos apuntan ahora a que, en caso de nuevas elecciones, La Izquierda se alzaría con un 40 %, diez puntos más que en octubre, mientras que la AfD subiría un punto hasta llegar al 25 %. A la CDU se le pronostica una caída de siete puntos, hasta quedar en un 14 %, y los liberales, que ahora son el grupo parlamentario más pequeño en Turingia, se quedarían fuera de la cámara.
La CDU descarta toda cooperación política con La Izquierda por ser un partido de raíces postcomunistas e identificado por una parte del electorado con el régimen germano-oriental.
A diferencia de lo que ocurre con la ultraderecha, descartada como socio por el resto del espectro parlamentario, La Izquierda forma parte ya de varias coaliciones regionales, como el tripartito liderado por los socialdemócratas y apuntalado en los verdes que gobierna en la ciudad-estado de Berlín. EFE
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