China asegura que acepta una visita de diplomáticos de la UE a Xinjiang
Pekín, 15 sep (EFE).- China aseguró hoy que acepta la petición de la Unión Europea (UE) de que diplomáticos del club de los Veintisiete visiten la región noroccidental de Xinjiang, donde organizaciones pro derechos humanos denuncian represión contra musulmanes de la minoría uigur.
Pekín organizará la visita después de que el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel, reclamase ayer -durante una cumbre de líderes europeos con el presidente chino, Xi Jinping- acceso para observadores independientes a la región, indicó hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Wang Wenbin, citado por el diario oficial Global Times.
Ante la petición de Michel, Wang expresó la 'firme oposición' de China a que se lleve a cabo investigación alguna sobre la situación en Xinjiang si están basadas en 'la presunción de culpabilidad'.
En la cumbre de ayer, Xi apuntó que la cuestión de Xinjiang son asuntos internos y entran dentro del derecho de China a 'defender su soberanía, seguridad y unidad', y condenó a 'cualquiera y a cualquier fuerza' que genere inestabilidad y el descontento y que incite a la secesión.
Como viene siendo habitual en las ruedas de prensa de la Cancillería, China respondió a las acusaciones apuntando a los problemas de las minorías en los países europeos.
Wang explicó que, durante la reunión con los líderes europeos, se trató 'el auge del racismo y del extremismo' y los 'frecuentes comentarios e incidentes violentos contra judíos, musulmanes y negros' en algunos países de la UE.
DIÁLOGO SOBRE DERECHOS HUMANOS EN PEKÍN
Tras el encuentro vía videoconferencia, Michel publicó un comunicado en el que asegura que ambas partes debatirán sobre las cuestiones relativas a Xinjiang durante un diálogo sobre derechos humanos que se celebrará en la capital china antes de que termine el año, y mostró su esperanza de que el viaje incluya una visita al Tíbet, otra región donde las ONG denuncian discriminación étnica.
En los últimos años se han repetido las llamadas desde el Viejo Continente para que Pekín cierre los 'campos de reeducación' para uigures en Xinjiang.
El pasado mes de diciembre, el Parlamento Europeo emitió una resolución en la que condenaba el envío de cientos de miles de uigures y kazajos étnicos, minorías principalmente musulmanas, a esos centros en los que las ONG aseguran que se producen torturas, restricciones a las prácticas religiosas y vigilancia intensiva.
Ya entonces, la Eurocámara -que había otorgado en 2019 el Premio Sajárov al encarcelado académico uigur Ilham Tohti- reclamaba acceso libre a periodistas independientes y observadores internacionales a la región para examinar la situación en el terreno.
Las acusaciones de represión a minorías étnicas proceden principalmente de ONG y disidentes en el extranjero, mientras que Pekín negó la existencia de estos recintos hasta 2018, cuando indicó que se trataban de 'centros de formación profesional' en los que se enseñan oficios para salvar a los musulmanes de Xinjiang del terrorismo y del extremismo religioso. EFE
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