Choques en la frontera azerbaiyano-armenia reavivan el fantasma de la guerra
Farid Gajramánov y Misha Vignanski
Bakú/Tiflis, 14 jul (EFE).- El aumento de la tensión en la frontera entre Azerbaiyán y Armenia tras unos enfrentamientos armados que comenzaron el domingo amenaza con reavivar el conflicto más antiguo del espacio postsoviético, en estado latente desde la firma de una tregua hace más de 25 años.
El conflicto entre ambas repúblicas caucasianas, enfrentadas desde 1988 por el control del territorio de Nagorno Karabaj, daba poco de qué hablar en los últimos años, con excepción de unos intensos combates en la zona de la república separatista en abril de 2016, que acabaron con la firma de un nuevo acuerdo sobre el cese de hostilidades y el restablecimiento del alto el fuego de 1994.
A diferencia de otras violaciones de la tregua, esta vez los enfrentamientos entre las partes no tienen lugar en la región que ocupa Nagorno Karabaj, bajo control armenio, sino en la frontera que comparten directamente Armenia y Azerbaiyán.
PRIMERA GRAN ESCALADA DESDE 2016
Las tensiones en la frontera entre ambas repúblicas exosviéticas subieron el domingo y continuaron el lunes y este martes con unos incidentes armados que despertaron todas las alarmas en la región.
Los incidentes se producen principalmente en la frontera entre la región armenia de Tavush y las azerbaiyanas Tovuz y Gazakh, a unos 280 kilómetros al norte de Nagorno Karabaj.
Bakú sostiene que el ataque del domingo con fuego de artillería fue iniciado por las fuerzas armenias, que intentaron ocupar posiciones cerca de la localidad de Tovuz.
Ereván, a su vez, presentó otra versión de los hechos y afirmó que los militares azerbaiyanos intentaron penetrar en su territorio a bordo de un todoterreno que abandonaron en el camino después de que les obligaran a retirarse.
Las autoridades de ambos países se culpan mutuamente del enfrentamiento armado, que dio lugar a una serie de nuevos incidentes que continuaron a lo largo del día de hoy.
BAJAS EN AMBOS BANDOS
En los tres días que llevan los enfrentamientos, Bakú ha perdido a once militares, según el Ministerio de Defensa de Azerbaiyán. También ha fallecido un civil, de acuerdo con Exteriores.
Armenia, por su parte, ha admitido, tras dos días de silencio, la muerte de cuatro militares.
Ambos países han registrado además varios heridos y aseguran que las bajas mortales del enemigo son mayores de lo que admiten las cifras oficiales.
Además de causar muertos y heridos en ambos bandos, los combates en la frontera azerbaiyano-armenia dañaron la red de gasoductos en el territorio de Armenia, dejando sin suministro de combustible a al menos tres localidades, informó este martes Gazprom Armenia.
LLAMADOS A LA CALMA
Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea han llamado al cese de hostilidades inmediato en la región, pidiendo a las partes enfrentadas que muestren contención y respeten los términos de la tregua vigente entre ambos.
También el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE) para el arreglo en Nagorno Karabaj -Francia, Rusia y EEUU- ha expresado su preocupación por la escalada y ha instado a tomar 'las medidas necesarias' para calmar la situación, haciendo uso de los 'canales directos' entre ambas partes.
Asimismo, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), una alianza militar en el espacio postsoviético liderada por Rusia e integrada, además, por Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguizistán y Tayikistán, trasladó su 'seria preocupación' por la situación en la zona y pidió el restablecimiento del alto el fuego.
El Comité Internacional de la Cruz Roja recordó a su vez a las dos partes la necesidad de hacer distinciones entre civiles y los que toman parte en acciones militares.
UN CONFLICTO DE MÁS DE 30 AÑOS
El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán se remonta a tiempos de la extinta Unión Soviética, cuando la entonces autonomía azerbaiyana de Nagorno Karabaj, poblada mayoritariamente por armenios, pidió su incorporación a Armenia.
Tras ello, comenzó una cruenta guerra entre Ereván y Bakú que dejó al menos 25.000 muertos y acabó con la victoria armenia.
Azerbaiyán nunca se resignó a la pérdida del territorio separatista y ha manifestado en más de una ocasión el deseo de recuperarlo a través del diálogo o por la fuerza.
Armenia, a su vez, defiende el derecho de la autodeterminación de Nagorno Karabaj y aboga por devolver a los representantes de la república separatista a la mesa de las negociaciones para hallar una solución íntegra al conflicto, que mantiene en vilo la región desde hace más de tres decenios.EFE
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