CIJ dice que la confiscación del palacete de “Teodorín” se ajustó a derecho
La Haya, 11 dic (EFE).- La Corte Internacional de Justicia (CIJ) dio hoy la razón a Francia y dictaminó que la incautación de un palacete en París en 2012, propiedad del vicepresidente e hijo del jefe del Estado de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang, conocido como “Teodorín”, se ajustó a derecho.
El país africano había alegado que el edificio no debió ser confiscado porque supuestamente formaba parte de su delegación diplomática en la capital gala, pero el alto tribunal de la ONU dictaminó, por nueve votos a siete, que el inmueble “jamás obtuvo la condición de local de la misión diplomática”.
El palacete está situado en una de las avenidas más exclusivas de la capital francesa. Fue adquirido inicialmente de forma particular por 'Teodorín', que lo vendió al Estado cuando comenzó una investigación en su contra por blanqueo de capitales.
El juez presidente del alto tribunal de la ONU, Abdulqawi Ahmed Yusuf, dijo durante la lectura pública de la sentencia que Francia “se opuso constantemente a la designación del palacete como parte de las instalaciones diplomáticas” y “comunicó sin dilación” su desacuerdo.
La posición del país galo “no tuvo carácter arbitrario ni discriminatorio”, pues la investigación contra el “número dos” del régimen de Guinea Ecuatorial se inició antes de que el palacete se reconvirtiese en embajada.
El país africano, en unas vistas celebradas el pasado febrero en La Haya, argumentó que el edificio tenía funciones de sede diplomática en el momento de su incautación, como por ejemplo la expedición de visados.
Sin embargo, el inmueble estaba anteriormente “en el marco de un procedimiento penal que está todavía pendiente de resolución a día de hoy”, dijo el juez Yusuf, ya que “Teodorín” ha recurrido su condena en el país galo.
Así mismo, “Francia no ha impedido a Guinea Ecuatorial mantener su misión diplomática ni conservar locales diplomáticos en otros domicilios en París”, añadió el presidente de la CIJ.
El vicepresidente guineano fue condenado el pasado febrero en Francia, en una sentencia en segunda instancia, a tres años de cárcel, exentos de cumplimiento salvo en caso de reincidencia, y al pago de una multa de 30 millones de euros por blanqueo de capitales.
La CIJ también dictaminó hoy, por doce votos a cuatro, que el país galo “no faltó a sus obligaciones a tenor de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”, el tratado esgrimido por Guinea Ecuatorial para llevar a Francia ante el alto tribunal de la ONU.
El fallo leído en La Haya pone punto final al pleito sobre el palacete en la Justicia internacional, ya que las decisiones de la CIJ son inapelables. EFE

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