Comité Militar libio 5+5 negocia abrir la carretera que une el este y oeste
Trípoli, 21 jun (EFE).- El comité militar 5+5, que sienta a la mesa a representantes de los gobiernos rivales en Libia, se reunió este lunes en la ciudad de Sirte (centro) en presencia de la misión especial de Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) para negociar la reapertura de la carretera costera que une el este y el oeste del país y la situación de seguridad en esta zona.
Durante esta reunión, el jefe de operaciones militares de Sirte, el general Ibrahim Bait Almal, defendió seguir las instrucciones del Mando Supremo del Ejército por lo que esta vía estará abierta por un periodo de quince días a condición de que los mercenarios sean retirados de esta zona.
'Hoy Libia pasará página al sufrimiento del pueblo libio y dará un nuevo paso en la construcción, la estabilidad y la unidad', anunciaba ayer la iniciativa el primer ministro interino, Abdel Hamid Dbeibah, en las redes sociales.
De manera paralela, fuerzas del mariscal Hafter, considerado hombre fuerte del este de Libia, se negaron a abrir la carretera y calificaron el proyecto del Gobierno libio de Unidad Nacional (GNU) como un paso unilateral al considerar que la única institución competente es la Comisión Militar conjunta.
El Foro de Diálogo Político para Libia (FDPL), formado por 75 cargos electos de todo el país, se volverá a reunir del próximo 28 de junio hasta el 1 de julio en Ginebra (Suiza) para preparar las próximas elecciones legislativas previstas el 24 de diciembre y la nueva constitución. Asimismo este jueves llevarán a cabo un encuentro de dos días en la capital tunecina para preparar dicha sesión plenaria.
Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera al triunfo de los distintos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi y en el que han muerto más de 8.000 personas en los distintos conflictos.
El Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), que se instaló en Trípoli en 2016 con apoyo de la ONU, recibió el apoyo militar del Ejército turco y de miles de soldados de fortuna sirios enviados desde Ankara, mientras que el mariscal Jalifa Hafter, líder militar y tutor del antiguo Gobierno no reconocido en el este del país, incorporó a sus filas a miles de mercenarios rusos, sudaneses, chadianos y árabes, que permanecen todavía en Libia pese a las continuas demandas de su salida de la misión especial de la ONU en Libia (UNSMIL).
El pasado mes de febrero, el FDPL eligió un nuevo Ejecutivo de transición que deberá llevar a cabo la unificación de las instancias nacionales, mantener el alto el fuego y celebrar los comicios. EFE
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