Condena a policías cierra 30 años de lucha emprendida por activista paraguayo
Asunción, 20 dic (EFE).- Un juez condenó a entre siete y doce años de cárcel a tres jefes policiales de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) por la muerte de la maestra Celestina Pérez, un proceso iniciado hace 30 años por su esposo, el Premio Nobel Alternativo Martín Almada.
La sentencia, que se dio a conocer este viernes, reconoce como homicidio la muerte de Pérez y como 'lesión grave y privación ilegítima de libertad' el encarcelamiento de Almada, de 82 años, preso en la época del fallecimiento de su esposa.
Los condenados son Nicolás Benítez, de 81 años, sentenciado a 12 años de prisión; Camilo Almada, de 78, a 7; y Fortunato Laspina, de 69 años, también con una pena de 7 años.
El juez penal Arnaldo Fleitas resolvió su detención preventiva e ingreso en la sede policial de seguridad de la Agrupación Especializada, en Asunción.
Almada, también torturado durante la dictadura, dijo a Efe que se trata de una sentencia histórica tras 30 años de un proceso que comenzó tras el golpe militar que mandó a Stroessner al exilio a Brasil.
Añadió que el caso se enmarca en el Plan Cóndor, operativo de represión instaurado por los principales regímenes dictatoriales latinoamericanos del Cono Sur en los años setenta y ochenta, para acabar con la oposición política recurriendo a torturas y asesinato de disidentes.
'Es un primer paso para perseguir a cómplices y encubridores', apuntó Almada.
Celestina Pérez, maestra de escuela, al igual que Almada, falleció en diciembre de 1974 de un ataque al corazón en un centro policial donde estuvo detenida.
Días después comunicaron a Almada que su mujer se había suicidado.
Almada, arrestado por 'terrorista' por un estudio sobre educación, denunció que la muerte de su esposa se debió a torturas sicológicas, ya que le hicieron escuchar en prisión los gritos de su marido mientras que era torturado.
El activista denunció además que a la muerte contribuyó la falta de la debida atención médica.
Almada impulsó la querella a su regreso de Francia, donde se refugió tras la presión internacional que logró su puesta en libertad por parte del régimen de Stroessner, una dictadura que se extendió por 35 años.
Durante el proceso, Almada descubrió en 1992, en una comisaria del Gran Asunción, los 'Archivos del Terror', que documentan las acciones represivas de la dictadura stronista y su coordinación con las de los regímenes militares del Cono Sur y Estados Unidos, sistematizadas en el Plan Cóndor.
En esos miles de documentos encontró a sus torturadores y los de su esposa.
El activista ha venido denunciando todos estos años que la mayor herencia dejada en Paraguay por la dictadura de Stroessner es la impunidad y la falta de Justicia para las víctimas.
Según anunció en 2015 la Coordinadora de Organizaciones de Derechos Humanos de Paraguay, de las 448 personas, cuya vinculación directa con la represión stronista está constatada, solo ocho fueron procesadas entre 1999 y 2008.
Esa dictadura dejó 425 desaparecidos o ejecutados, y fueron además detenidas 20.000 personas, que en su mayoría padeció torturas, según un informe de la Comisión de Verdad y Justicia.EFE

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