Condenadas 26 personas por atentados contra las fuerzas de Seguridad
Túnez, 19 jun (EFE).- El Tribunal tunecino especializado en crímenes terroristas condenó hoy a 26 acusados a un total de 48 años de prisión por su implicación en varios delitos y ataques contra las fuerzas de seguridad, informó hoy la prensa local.
Según esta fuente, uno de los inculpados es el terrorista Bohene Boulaabi, miembro del grupo yihadista Jund al Jilafa (Soldados del Califato), afín al autoproclamado Estado Islámico (EI), que ha recibido una condena de veinte años de cárcel, que se suma a la cadena perpetua por el asesinato en 2018 de un joven pastor en el sur del país.
La víctima, un adolescente de 16 años, fue decapitado y su muerte difundida en un vídeo a través de las redes sociales en el que se le ve arrodillado y con las manos esposadas a la espalda, mientras es interpelado por un grupo de hombres que le insisten en que admita que el Ejército tunecino le paga para espiar.
Según el relato oficial, tras la decapitación, los yihadistas entregaron la cabeza al primo de la víctima, de 14 años, que se encontraba con él en las montañas de Mghila y le ordenaron que la llevara a su casa como aviso a los habitantes.
Boulaabi está implicado también en un caso de tráfico de armas introducidas en Túnez desde Libia y que habrían sido utilizadas en el ataque terrorista contra el museo de Bardo, en marzo de 2015, en el que perdieron la vida 21 turistas, dos de ellos de nacionalidad española, y un agente de la brigada antiterrorista.
El pasado año fue protagonista de un intento de agresión con arma blanca contra un juez militar durante su comparecencia en el caso sobre el ataque en 2016 de la base militar de Ben Guerdan, en la frontera con Argelia, que se saldó con la muerte de trece soldados y siete civiles además de 35 terroristas abatidos.
La ley antiterrorista, aprobada en 2015, introdujo la pena de muerte por crímenes terroristas, a la que han sido condenadas 77 personas, aunque no se ejecuta desde 1991 gracias a una moratoria de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El pasado 6 de marzo dos yihadistas perpetraron un ataque suicida frente a la embajada de Estados Unidos, que mató a un agente e hirió a otros cinco además de a un civil, y que no ha sido reivindicado hasta el momento por ningún grupo.
Túnez vivió en 2015 una cadena de tres atentados en la capital y en Sousa que segó la vida de 72 personas, 60 de ellos turistas extranjeros y 12 miembros de la Guardia Presidencial.
El país se encuentra desde entonces en estado de emergencia y sumido en una grave crisis económica después de que el sector turístico se hundiera. EFE

EFE