Coordinador de COVID-19 en Israel, favorable a considerar vacuna obligatoria
Jerusalén, 1 dic (EFE).- El coordinador nacional de la pandemia en Israel, Salman Zarka, declaró hoy que el país debería plantearse la posibilidad de obligar a su población a vacunarse contra la Covid-19, un polémico asunto también a debate en Europa, donde Austria o Grecia ya han comenzado a poner en marcha planes al respecto.
'Creo que tenemos que examinar todas las opciones, incluida la opción de exigir la vacunación en el Estado de Israel', dijo Zarka en una entrevista con la emisora Radio 103FM, donde remarcó que llegó a tal punto de vista por la aparición de la variante ómicron.
Según matizó, esta es su opinión personal y no refleja la posición del Ministerio de Sanidad israelí, que no ha discutido ni ha hecho planes para implementar una política de inoculación obligatoria.
De acuerdo con cifras expuestas por Zarka, unos 680.000 israelíes elegibles para vacunarse -entre una población de 9,3 millones- 'no se han vacunado en absoluto', y las autoridades están 'tratando de llegar a ellos constantemente'.
'Mirando lo que nos sucedió en la cuarta ola de la pandemia, que afectó a los no vacunados más que a otros, uno tiene que considerar cómo se vacunará a esas personas', añadió el jefe para la gestión estatal del coronavirus.
En su opinión, hasta ahora Israel ha optado por una estrategia 'más permisiva' e 'inclusiva', que da 'más tiempo a que la gente tome sus propios decisiones, y eso tiene un precio'.
Tras sus declaraciones, la jefa de Servicios de Salud Pública de Sanidad, Sharon Alroy-Preis, se mostró contraria a la vacunación obligatoria.
'No creo que debamos exigir la vacuna', declaró al digital local Ynet, donde destacó que las autoridades deben 'hacer todo lo posible para que las vacunas sean accesibles, para explicar y mostrar las estadísticas' con las que convencer a la ciudadanía.
A su vez, Alroy-Preis destacó que Israel no está 'en una situación de emergencia' por la variante ómicron, de la que se han confirmado ya cuatro casos en el país.
Desde la medianoche del domingo rigen en el país severas medidas para frenar la propagación de la nueva cepa, incluyendo un cierre total de las fronteras a extranjeros con duración de dos semanas.
Por otra parte, el Gobierno volvió a autorizar la vigilancia de los contagiados con esta variante por parte del servicio de inteligencia interior (Shin Bet), una medida que ya en su momento generó polémica.
Con más de un 60% de su población inoculada con dos dosis y más de un 40% también con la de refuerzo, Israel registra desde hace casi dos meses cifras muy bajas de contagios y actualmente tiene poco más de 5.660 casos activos. EFE
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