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Crece interés en catedral nicaragüense de León, Patrimonio de la Humanidad

Renée Lucía Ramos

León (Nicaragua), 23 oct (EFE).- En la parte más alta de la ciudad colonial de León, en el noroeste de Nicaragua, está edificada la Basílica Catedral de la Asunción de León, de tendencia barroco y neoclásico, que tras ser declarada Patrimonio de la Humanidad se ha convertido en un orgullo para el país.

'Muy buenas tardes, pasen por aquí', invita el guía local Rodrigo Berríos, tras levantarse de una silla de madera.

Berríos pregunta a los turistas si es la primera vez que visitan la 'joya arquitectónica' donde se encuentra la tumba del poeta universal Rubén Darío, el 'Príncipe de las Letras Castellanas', y la mayoría contesta que no.

El guía infla sus pulmones y comienza a explicar que la basílica, la más grande de Centroamérica, construida entre 1747 y 1825, es uno de los principales edificios de la transición del barroco al neoclásico, con un estilo que puede considerarse ecléctico.

El templo tiene 35 cúpulas, dos torres en su fachada y un sistema de drenaje al estilo impluvium de la arquitectura romana, una especie de estanque rectangular con fondo plano, diseñado para recoger agua de lluvia, cuenta emocionado el guía, al ver el interés de los asistentes.

'¡Es un monumento!', exclama Berríos sobre la basílica, ubicada en León, la primera capital de Nicaragua tras su independencia en 1821 y situada 90 kilómetros al noroeste de Managua.

El templo, construido desde 1747, por más de 11.000 indígenas y mestizos, culminado en 1825, y consagrado en 1860, es una reconocida joya de la arquitectura iberoamericana y uno de los principales edificios de Nicaragua, con un estilo que también incluye aspectos góticos, medievales y arquitectura andaluz.

Los planos sobre los que se construyó fueron creados por el arquitecto guatemalteco Diego José de Porres Esquivel, explica Berríos, quien lleva seis años ofreciendo los pormenores de esa iglesia.

La popularmente conocida como Catedral de León tiene 105 metros de largo, 35 metros de altura y 31 metros de construcción por debajo del piso de la basílica, que es donde se encuentran las ocho bóvedas, cerradas a los visitantes, en las cuales están sepultados los obispos que han pasado por la diócesis de León y Chinandega, provincias occidentales de Nicaragua.

La planta central es el área más conocida por el público y en ella descansan los restos del poeta Rubén Darío (1867-1916), los vates Alfonso Cortés y Salomón de la Selva, el músico José de la Cruz Mena y el prócer de la Independencia de Centroamérica Miguel Larreynaga.

Ese sitio alberga valiosas obras de arte, como un altar flamenco y pinturas de las 14 estaciones del víacrucis, realizadas por el artista nicaragüense Antonio Sarria a finales del siglo XIX y principios del XX.

La sobriedad de su decoración interior y la abundancia de luz y ventilación natural caracterizan esta catedral, que es también un importante centro de atracción de turistas que, en su mayoría, suben hasta las cúpulas, la terraza y los campanarios para apreciar su diseño y una vista panorámica de la ciudad.

'Es la segunda vez que vengo y cada vez que llego estoy sorprendido y mejor adaptado', dice a Efe el español Juan Dumas, mientras recorre las cúpulas blancas de la catedral en medio de una fuerte amenaza de lluvia.

En 1983 bajo la Administración cultural del poeta y sacerdote Ernesto Cardenal fue declarada Patrimonio Nacional y en junio de 2011 fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

'Ahora con el premio que tiene la catedral, pues he querido ver mejor, apreciar mejor lo que tenemos en Nicaragua', señala a Efe la nicaragüense residente desde hace una década en España Idania Rodríguez.

'Me gustaría que esto se conociera a nivel mundial y que nos visitaran de otros países', añade.

El imponente monumento arquitectónico tiene a sus pies el parque central de la ciudad, reconocido por su comercio y por albergar a cientos de palomas bravías, nativas del sur de Eurasia y el norte de África.

Centenares de aves viven en las cúpulas y sobrevuelan el frente de la iglesia en busca de comida que los turistas les arrojan, haciendo un espectáculo de vuelo sincronizado en sentido de las agujas del reloj.

De esa manera, la majestuosa catedral de León contiene todos elementos arquitectónicos y decorativos, una fusión de corrientes mundiales que resultó en una construcción auténtica.

El interior del edificio ha recibido visitantes como el fallecido beato papa Juan Pablo II, el rey Juan Carlos y la reina Sofía y los grandes duques de Luxemburgo, Enrique y María Teresa Nassau.EFE

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