Destituido el ministro de Exteriores en funciones de Túnez
Túnez, 24 jul (EFE).- El primer ministro dimisionario de Túnez, Elyes Fakhfakh, destituyó este viernes por sorpresa al ministro de Exteriores en funciones, Noureddine Erray, cuando apenas queda un plazo máximo de dos meses para nombrar a un nuevo gobierno.
En un escueto comunicado de prensa, la oficina del Primer Ministro explicó que la decisión fue tomada tras consultar con el presidente del país, Kais Saied, y reveló que su sustituta será la hasta ahora secretaria de Estado de Asuntos Exteriores, Salma Ennaifer.
Según la prensa local, la razón de su destitución se debe a que Erray no habría respetado la posición oficial de la diplomacia tunecina sobre el conflicto de la vecina Libia, víctima del caos y de la guerra civil desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diversos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.
El diplomático, de 50 años, fue nombrado el pasado mes de febrero por el propio Saied, tal y como recoge la constitución tunecina de 2014 que le otorga la prerrogativa de nombrar a los ministros de Defensa, Exteriores y Seguridad Nacional tras consultar con el Ejecutivo. Además cuenta con iniciativa legislativa y preside el Consejo Nacional de Seguridad.
El pasado mes de octubre, apenas una semana después de su llegada al poder, el mandatario cesó a los ministros de Defensa y Exteriores, Abdelkarim Zbidi y Khemaies Jhinaoui, ambos cercanos al círculo de poder del antiguo presidente, Béji Caid Essebsi, fallecido el pasado 25 de julio a los 92 años de edad, lo que provocó el adelanto de las elecciones presidenciales previstas a finales de año.
En su primer discurso como presidente, Said defendió la necesidad de 'reinstaurar' la confianza entre los gobernantes y la ciudadanía e instó a la neutralidad en las instituciones públicas 'al margen de las desavenencias políticas'.
El jefe de Gobierno, Elyes Fakhfakh, dimitió el pasado 15 de julio por su supuesta implicación en un caso de conflicto de intereses al no declarar sus acciones en una empresa que trabajaba con el Estado.
El presidente tiene así ahora la potestad constitucional de designar antes del próximo 27 de julio a un sustituto, que deberá conseguir la aprobación del Parlamento en un plazo máximo de dos meses. EFE

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