Doce civiles muertos en un ataque de rebeldes ugandeses en la RD del Congo
Kinshasa, 24 feb (EFE).- Doce civiles murieron en un ataque perpetrado la pasada madrugada en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) por supuestos miembros de los rebeldes ugandeses de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), informaron este miércoles a Efe líderes de la sociedad civil y el Ejército.
El ataque sucedió en la localidad de Kisima, en el territorio de Rwenzori, ubicado en la provincia de Kivu del Norte, explicó el activista de la sociedad civil local Kizito Bin Hango.
Los atacantes irrumpieron en Kisima a principios de la tarde de ayer y aterrorizaron durante toda la noche a la población de esta zona, muy frecuentada por grupos armados.
'Identificamos entre las víctimas a una mujer, un niño y diez hombres, incluido un maestro. Todas estas personas murieron anoche en este ataque de las ADF, que posteriormente incendiaron una casa y una motocicleta', precisó Hango por teléfono.
Como es habitual en estos sucesos, los atacantes recurrieron a su 'modus operandi', pues mataron a estos civiles con machetes, dijo el activista, al señalar que se emitieron varias alertas a las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC).
'También escuchamos disparos de estos atacantes. Algunos ciudadanos han sido reportados como desaparecidos', agregó Hango.
Esta incursión de las ADF se produjo cuando el Ejército lanzó ayer una operación a gran escala para rastrear Rwenzori en busca de grupos armados en este territorio.
'El Ejército lamenta profundamente estas muertes', declaró a Efe su portavoz, el capitán Mack Hazukay, quien pidió una 'buena colaboración' con la población para contrarrestar a los grupos rebeldes.
Estas milicias operan también en el Parque Nacional Virunga, en la frontera entre la RDC, Ruanda y Uganda.
En esa zona, cerca de la ciudad congoleña de Goma, el embajador de Italia, Luca Attanasio, murió este lunes en un ataque armado a un convoy de la ONU.
Las ADF empezaron su campaña violenta en 1996 en el oeste de Uganda como contestación política al régimen del presidente ugandés, Yoweri Museveni, al que acusaban de ir contra los musulmanes, pero el Ejército forzó su repliegue a la frontera con la RDC.
Desde allí hacen incursiones en territorio congoleño, que en el último año han aumentado en frecuencia y brutalidad.
Su programa es difuso, más allá de una posible conexión con la organización yihadista Estado Islámico (EI) y que suelen atacar y ocultarse gracias a una geografía montañosa, que les permite escapar a las operaciones del Ejército congoleño y de la misión de Naciones Unidas (MONUSCO).
El noreste de RDC lleva años sumido en un conflicto alimentado por las milicias rebeldes y los ataques de soldados del Ejército regular pese a la presencia de la fuerza de paz de la ONU, que tiene desplegados a más de 15.000 efectivos en el país. EFE

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