Donohoe, el candidato irlandés al Eurogrupo para mediar entre norte y sur
Javier Aja
Dublín, 25 jun (EFE).- El ministro irlandés de Finanzas, el democristiano Paschal Donohoe, aspira a presidir el Eurogrupo en un momento en que la Unión Europea (UE) podría necesitar un perfil de gestor capaz de limar las diferencias que mantienen los países del norte y el sur en materia económica.
Los observadores opinan que los socios comunitarios pueden verle como el representante de un país que se encuentra a medio camino entre los que defienden la ortodoxia económica y los que abogan por una mayor flexibilidad para poder afrontar la recuperación tras la pandemia de la COVID-19.
Desde que asumió la cartera de Finanzas, Gasto Público y Reforma en 2017, Donohoe, de 45 años, ha establecido estrechos lazos con sus colegas del norte, a través de la participación de Irlanda en el Grupo Hanseático.
Pero también ha forjado importantes alianzas con sus socios del sur, después de situarse del lado de los que han pedido que Bruselas establezca instrumentos de deuda conjuntos para luchar contra los efectos del coronavirus.
Aunque el Gobierno en funciones de Dublín le ha presentado como candidato, Donohoe deberá aún esperar a que su partido, el Fine Gael, el centrista Fianna Fáil y los Verdes acuerden formar en los próximos días un Ejecutivo de coalición -más de cuatro meses después de las elecciones generales- y lo ratifiquen en su puesto, condición para presidir el Eurogrupo.
Llegado a ese punto, el político irlandés, casado y padre de dos hijos, cuenta con 'la simpatía' y el 'aprecio' de los miembros del Eurogrupo, al que 'escuchan con atención' y consideran un 'buen comunicador', según explicó una fuente al diario 'Irish Times'.
Asimismo, le atribuyen parte del éxito de Irlanda para salir de la crisis financiera de 2008, que obligó a Dublín a pedir en 2010 un rescate a la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 85.000 millones de euros y a aplicar durante tres años un durísimo plan de austeridad.
Más recientemente, se ha ganado el respeto de sus socios durante las tortuosas negociaciones sobre la salida del Reino Unido de la UE, pues reconocen que Irlanda es uno de los países más afectados por el Brexit.
Donohoe desempeñó el cargo de titular de Gasto Público y Reforma durante 2016, hasta que tomó las riendas de Finanzas un año después para formar un solo departamento, lo que le ha situado en una posición similar a la de un 'superministro'.
No ha sido ajeno, no obstante, a aglutinar responsabilidades, pues antes sirvió como ministro de Transporte, Turismo y Deporte entre 2014 y 2016, y como secretario de Estado de Asuntos Europeos en la Oficina del Primer ministro y en el Ministerio de Exteriores entre 2013 y 2014.
Su carrera, además de variada, ha sido también meteórica, pues apenas tardó tres años en asumir puestos de gobierno, después de ser elegido por primera vez a la Cámara Baja de Dublín (Dáil) en 2011, el año que el democristiano Fine Gael arrebató el poder al Fianna Fáil.
Entre 2007 y 2011, Donohoe, licenciado Ciencias Políticas y Económicas por la prestigiosa universidad Trinity College Dublin, ocupó un escaño en la Cámara Alta irlandesa (Seanad), donde actuó como portavoz de Transporte y Marina para la formación conservadora.
Después de graduarse, trabajó en Irlanda y el Reino Unido como director de ventas y mercadotécnica en una multinacional, y de ahí dio el salto a la política para ser concejal en el Ayuntamiento de Dublín entre 2004 y 2007.
Con este currículum, los observadores creen que Donohoe cuenta con muchas posibilidades para derrotar a los otros candidatos, entre los que figura la vicepresidenta económica del Gobierno español, Nadia Calviño.
'Irlanda es un país al que se percibe como neutral. No es del norte ni del sur. Es independiente. Ha tenido sus periodos de crisis, pero los ha superado con mucho éxito, avanza rápido y es un ejemplo de crecimiento económico', declaró una fuente al 'Irish Times'. EFE

EFE