Dublín y Belfast rechazan medidas unilaterales para los crímenes del Ulster
Dublín, 16 jul (EFE).- Los Gobiernos de Irlanda e Irlanda del Norte advirtieron hoy que no aceptarán una decisión unilateral sobre una propuesta de Londres encaminada a que prescriban los crímenes cometidos durante el pasado conflicto armado en la provincia británica.
La medida diseñada por el Ejecutivo del Reino Unido para abordar unos de los asuntos más espinosos del proceso de paz tampoco satisface a los grupos de víctimas del conflicto, que ven esta solución como una 'amnistía encubierta' y desean participar en un diálogo con todas las partes.
'Creen fervientemente que no se debe cerrar la posibilidad de que las víctimas y las familias obtengan justicia (en los tribunales)', declaró hoy Jeffrey Donaldson, líder del pro-británico Partido Democrático Unionista DUP), mayoritario en Irlanda del Norte.
El nacionalista Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo IRA, socio principal del DUP en el Ejecutivo autónomo de Belfast, también manifestó su rechazo y acusó a Londres de actuar de 'mala fe' al 'fabricar un proceso' encaminado a 'tapar la implicación del Estado británico' en los sucesos más oscuros del pasado conflicto.
El DUP y el Sinn Féin, así como los otros tres partidos que forman el Gobierno norirlandés de poder compartido, participaron hoy en una reunión virtual en la que también participaron el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Simon Coveney, y el ministro británico para Irlanda del Norte, Brandon Lewis.
Lewis anunció este miércoles en el Parlamento de Londres que impulsará una legislación que planteará un plazo para que prescriban los crímenes cometidos durante el pasado conflicto, una medidas que se aplicaría en principio tanto a las Fuerzas Armadas británicas como a los paramilitares unionistas (protestantes) y republicanos (católicos).
El proyecto de ley, que Londres prevé tramitar en otoño, impediría a la Justicia procesar a miembros de las fuerzas de seguridad y paramilitares por crímenes cometidos antes de la firma del acuerdo del Viernes Santo, el texto que puso fin en 1988 al conflicto norirlandés, que causó en casi tres décadas más de 3.500 muertos.
'Algunos han querido dar la impresión de que la posición del Gobierno británico es un hecho consumado. No hay hechos consumados', declaró al término de la reunión Coveney, dejando entrever que no aceptarán una decisión unilateral.
El jefe de la diplomacia de Dublín afirmó que Londres 'ha presentado un esbozo' sobre su 'posición y perspectivas', el cual debe ahora 'incorporarse a un proceso' de diálogo para 'tratar de lograr un consenso sobre el camino a seguir' en las próximas semanas.
Por el contrario, cualquier intento de Londres por 'mantener su postura' y seguir 'adelante en otoño', sin la implicación de todas las partes, causaría 'graves problemas', advirtió Coveney. EFE
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