EE.UU. relaja su forma de controlar las emisiones tóxicas de las centrales

Estados Unidos suavizó este jueves su método para controlar las emisiones de sustancias tóxicas de aquellas centrales que operan con carbón o petróleo, un cambio que podría usarse en el futuro para rebajar los límites a la cantidad de contaminantes que pueden liberar esas plantas eléctricas.
La gubernamental Agencia de Protección Medioambiental (EPA, en inglés) anunció en un comunicado que ha modificado una norma impuesta en 2011 por el Gobierno de Barack Obama para restringir las emisiones de mercurio y otras sustancias tóxicas.
Aunque la regla mantiene técnicamente intactos los límites a las emisiones de mercurio, que pueden causar daños cerebrales en los niños, también establece un nuevo método para calcular regulaciones futuras que, según expertos, puede servir para justificar una relajación de las restricciones impuestas a la industria de los combustibles fósiles.
El cambio implica que quienes establecen ese tipo de controles no podrán tener en cuenta los beneficios colaterales para la salud pública que implicarían esas regulaciones, lo que reducirá su margen de maniobra para restringir la liberación a la atmósfera de hollín, metales pesados o gases tóxicos por parte de las centrales.
'Esta regla aumentará el riesgo de que haya más niños con asma y daño cerebral y más gente con cáncer', alertó en un comunicado Gina McCarthy, que dirigió la EPA durante parte del Gobierno de Obama y ahora lidera la asociación ecologista Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC).
Las regulaciones recién modificadas por la EPA 'salvaban más de 10.000 vidas al año y evitaban 130.000 ataques de asma y casi 5.000 ataques al corazón', según el NRDC.
McCarthy subrayó que, si esas regulaciones se relajan en un futuro, entre los perjudicados estarán 'los más afectados por la pandemia del COVID-19, porque harán que sea aún más difícil respirar'.
El jefe de la EPA, Andrew Wheeler, que antes de ocupar ese cargo trabajó como promotor político de la industria del carbón, insistió en un comunicado en que, bajo las nuevas reglas, 'no se emitirá más mercurio al aire que antes'.
Pero también admitió que la EPA ha llegado a la controvertida conclusión de que no es 'apropiado ni necesario' regular las emisiones de sustancias clasificadas como peligrosas para la salud según la Ley de Energía Limpia de EE.UU.
Las emisiones de mercurio en EE.UU. han bajado el 85 % entre 2006 y 2016, y la EPA destacó que el país no llega al 2 % de las emisiones globales de esa sustancia tóxica, frente al 25 % de China, el 9 % de la India y el 4 % de la Unión Europea.
Desde que llegó al poder en 2017, el presidente Donald Trump ha dado marcha atrás a numerosas medidas contra la crisis climática, al ordenar la retirada de EE.UU. del Acuerdo de París sobre el clima, desregular las emisiones de las centrales térmicas de carbón y relajar las exigencias de eficiencia energética de los vehículos.
EFE