Ejército reabre carreteras en el Líbano mientras se prolonga impasse político
Beirut, 5 nov (EFE).- Efectivos del Ejército libanés reabrieron este martes algunas carreteras que habían sido bloqueadas por los manifestantes, en el marco de las protestas que vive el país desde mediados de octubre, mientras que los políticos aún no han comenzado las consultas para la formación de un nuevo Gobierno.
Una fuente militar dijo a Efe que el Ejército está actuando para reabrir las carreteras en Beirut y otros puntos de país, después de que ayer los manifestantes volvieran a bloquear numerosas vías para seguir presionando a la clase dirigente.
La fuente, que pidió el anonimato, explicó que no existen órdenes precisas para reabrir las carreteras sino que los militares están actuando donde es necesario y que esperan que algunas zonas vuelvan a experimentar bloqueos.
Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Empleados y de Sindicatos de Trabajadores del Líbano (FENASOL), Castro Abdalá, dijo a Efe que los manifestantes han reabierto las carreteras para facilitar el movimiento de los ciudadanos, para que puedan ir a comprar suministros y acudir a sus puestos de trabajo, los que así lo deseen.
Abdalá señaló que el bloqueo de carreteras estaba dando lugar a 'divisiones' entre los manifestantes, que también han intentado impedir la actividad de algunas empresas y bancos que reabrieron esta semana sus puertas.
Aseguró también que los trabajadores de FENASOL 'están en las calles desde el primer día y la huelga incluye el sector privado y público', en referencia al parón de la actividad laboral y comercial, sobre todo en las primeras dos semanas de protestas, que estallaron el 17 de octubre.
'Desde el norte hasta el sur han cortado carreteras, la huelga no se concentra en la capital, sino en Trípoli y otras ciudades, y también localidades pequeñas', destacó.
Desde FENASOL, están especialmente concentrados en las demandas que tienen que ver con la corrupción y por ello se mostró favorable al cierre de los bancos 'para evitar la transferencia de fondos fuera del país' en medio de la inestabilidad y el miedo a un colapso de la economía fuertemente dolarizada.
Una joven empresaria beirutí, Fadia, dijo a Efe que 'el libanés de a pie es rehén de esta situación'. 'Apoyamos las demandas justas de los manifestantes, pero estamos obligados a ir al trabajo y no es justo que tengamos que pagar por los líderes políticos', se lamentó.
Mientras, aún no han comenzado las consultas para designar a un nuevo primer ministro, después de la dimisión de Saad Hariri hace una semana.
Estaba previsto que las negociaciones empezaran el lunes, pero el presidente Michel Aoun aún no ha convocado a los representantes de las fuerzas políticas, que tendrán que hacer grandes esfuerzos para lograr un consenso para sustituir a Hariri, que tardó ocho meses en formar Gobierno por las divergencias entre los grupos de la Cámara. EFE
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