El asesinato de otro candidato golpea la campaña electoral de Pakistán

  • Se dirigía a una manifestación para protestar por la investigación del asesinato de su hermano
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Los trabajadores de rescate mueven el cuerpo de Ikramullah Gandapur, el domingo 22 de julio de 2018.

ISLAMABAD. La campaña electoral paquistaní vivió hoy una nueva jornada sangrienta con el asesinato de un candidato en un atentado suicida, diez días después de que uno de los peores ataques en la historia del país causase 149 muertos en un mitin.

Ikram Ullah Gandapur, del partido Tehreek-i-Insaf (PTI), se convierte en el tercer candidato en morir asesinado en una campaña electoral más sangrienta de lo esperado después de la disminución de la violencia en los últimos años en el país asiático.

Un atacante suicida hizo explotar a media mañana las bombas que portaba al paso del vehículo de Gandapur cerca de su casa en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, en el noroeste de Pakistán, indicó a Efe un portavoz de la Policía regional, Gul Sher.

Gandapur, ex ministro de Agricultura de la provincia, resultó herido en la explosión y fue trasladado a un hospital, donde falleció más tarde.

El político se dirigía a una manifestación para protestar por la falta de avance en la investigación del asesinato de su hermano Israr Ullah Gandapur, quien murió en un atentado suicida en 2013.

En el atentado también resultaron heridos dos policías.

El principal grupo talibán paquistaní, el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), reivindicó el ataque.

“Un suicida con explosivos del Tehreek-e-Taliban Pakistan atacó hoy al ex ministro de Agricultura Ikram Ullah Gandapur. Era nuestro objetivo por haber matado a muchos talibanes”, indicó en un comunicado el portavoz del TTP, Mohamed Khurasani.

“Un suicida con explosivos del Tehreek-e-Taliban Pakistan atacó hoy al ex ministro de Agricultura Ikram Ullah Gandapur. Era nuestro objetivo por haber matado a muchos talibanes”.

El primer ministro interino, Nasir ul Mulk, condenó el atentado y ofreció sus condolencias a la familia del político.

No se trató del único ataque contra un candidato de la jornada.

Esta mañana un grupo de hombres armados abrió fuego contra el vehículo del político Akram Khan Durrani, en la ciudad de Bannu, también en Khyber Pakhtunkhwa, dijo a Efe el portavoz policial Bashir Khan.

Durrani, exministro de Vivienda en el último Gobierno central, salió ileso del ataque gracias a que viajaba en un vehículo blindado.

Hace nueve días, Durrani ya sufrió un ataque con bomba en el que murieron cuatro personas y otras 19 resultaron heridas.

Y es que aunque el terrorismo parecía domado en el país asiático, ha reaparecido en la campaña electoral con una serie de atentados.

La Autoridad Nacional Antiterrorista anunció a mediados de mes que habían detectado amenazas contra varios políticos, entre ellos Imran Khan, líder del PTI y uno de los favoritos para convertirse en el próximo primer ministro.

En uno de los peores atentados de la historia de Pakistán, al menos 149 personas murieron en un ataque suicida en un mitin electoral en la provincia occidental de Baluchistán el pasado 13 de julio, que fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El acto lo encabezaba el político Siraj Raisani, del grupo regional Partido Nacionalista Awami (ANP), que falleció en un centro hospitalario a consecuencia de las graves heridas sufridas.

Un hijo suyo también murió en un atentado suicida en 2011.

Tres días antes, 22 personas murieron y 60 resultaron heridas en un ataque suicida contra un partido regional en Khyber Pakhtunkhwa, en el que murió el candidato y conocido político Haroon Bilour.

El padre de Bilour también fue asesinado en otro atentado suicida en 2012, al igual que otros miembros de esta formación laica del noroeste del país frecuente objetivo de los talibanes a lo largo de los últimos años.

Los atentados habían disminuido en Pakistán tras la puesta en marcha de una operación militar en junio de 2014 en las zonas tribales, que en 2017 se expandió al resto del país y en la que han muerto al menos 3.500 supuestos terroristas, de acuerdo con datos del Ejército no verificados de forma independiente.

Así, en 2017 la violencia se redujo a los niveles más bajos en una década con 1.260 muertos por terrorismo (540 de ellos civiles, 208 miembros de las fuerzas de seguridad y 512 supuestos terroristas), según el Portal de Terrorismo del Sur de Asia, que estudia la violencia en la región

EFE
20180722 https://www.diariolibre.com

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