El Banco Central de Brasil facilita renegociación de deudas por el COVID-19
Brasilia, 16 mar (EFE).- El Banco Central de Brasil anunció este lunes una serie de medidas para facilitar la renegociación de deudas de empresas y personas físicas con la banca pública y privada, a fin de ayudar a paliar el impacto económico de la pandemia de COVID-19.
Mediante esa decisión, el Banco Central explicó que se ampliará la posibilidad de que las entidades financieras utilicen su capital para respaldar el efecto contable de eventuales renegociaciones de créditos, lo cual le dará una mayor liquidez al sistema financiero.
Según un comunicado del instituto emisor, se calcula que las deudas que podrían ser objeto de eventuales renegociaciones, que dependerán de 'la voluntad de las partes', podrían sumar un total de 3,6 billones de reales (unos 720.000 millones de dólares).
La medida estará en vigor durante los próximos seis meses y, de acuerdo al Banco Central, apunta a 'mejorar las condiciones de liquidez en el sistema financiero nacional' y 'contribuir, en este momento, a suavizar los efectos del COVID-19 sobre la economía' del país.
En el mismo comunicado, el Banco Central garantizó que 'posee un amplio arsenal de instrumentos que pueden ser utilizados, si fuera necesario, para asegurar la estabilidad financiera'.
Entre esos 'instrumentos', citó las reservas internacionales del país, que cifró en 360.000 millones de dólares y definió como 'un colchón que sirve para garantizar la liquidez en moneda extranjera y el regular funcionamiento del mercado de cambio'.
Aún así, y pese a que el Banco Central ha hecho en las últimas semanas continuas subastas de dólares para intentar contener la devaluación del real, la moneda brasileña ha perdido valor en forma constante y rozado en varias ocasiones los cinco reales, una barrera histórica en relación al billete verde.
El posible impacto del coronavirus en la economía brasileña aún no ha sido dimensionado, pero el Gobierno ya ha rebajado su previsión de crecimiento para este año al 2,1 %, frente al 2,4 % que llegó a proyectar a fines del año pasado.
En el mercado financiero, las expectativas son peores y, según una encuesta realizada por el propio Banco Central con analistas de entidades privadas y difundida este mismo lunes, la economía del país crecerá este año un 1,68 %, frente al 2,23 % que se calculaba hasta hace dos semanas.
La economía brasileña aún no se recupera de la recesión del período 2015-2016, en que perdió siete puntos porcentuales.
Desde entonces, mantiene una lenta e insuficiente recuperación, que la llevó a crecer un 1,3 % en 2017 y 2018, tasa que se redujo al 1,1 % en 2019. EFE

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