El cultivo de opio en Afganistán se dispara tras aumentar un 37 % en 2020

Kabul, 4 may (EFE).- El cultivo de opio en Afganistán, el mayor productor mundial, aumentó un 37 % en 2020 hasta situarse en las 224.000 hectáreas de cultivo, lo que supone una de las mayores plantaciones registradas en las últimas dos décadas en el país asiático, según informaron este martes la ONU y el Gobierno afgano.

'El área total de cultivo de opio en Afganistán fue de aproximadamente 224.000 hectáreas en 2020, lo que representa un aumento del 37 % o de 61.000 hectáreas en comparación con 2019', afirmaron el Gobierno afgano y la ONU en un comunicado conjunto.

El estudio apuntó a que la producción potencial de opio en 2020 se estima en unas 6.300 toneladas, una de las cifras más altas de los últimos 24 años.

En este sentido, la provincia de Helmand, situada en el suroeste de Afganistán, sigue siendo la principal productora de adormidera del país, en la que se cultivaron el año pasado un total de 115.597 hectáreas, un 71 % del total.

Además, entre las 34 provincias afganas, el año pasado disminuyeron de 13 a 12 las que se encuentran libres de amapola, después de que la nororiental Kapisa perdiera su estatus de provincia libre de amapola.

Por su parte, el valor en la explotación agrícola de opio se situó en unos 350 millones de dólares, lo que supone un importante indicador de los ingresos que reciben los agricultores.

A 55 dólares por kilogramo, los precios de salida en las explotaciones agrícolas se encuentran en su nivel más bajo desde que se empezaron a registrar estas cifras, lo que supone además un empeoramiento en la situación de pobreza que viven los productores.

La inestabilidad política, las escasas oportunidades de empleo, la falta de educación de calidad y el acceso limitado a los mercados son los principales factores que impulsan el cultivo de adormidera entre los humildes agricultores afganos.

Pero el cultivo de opio no es solo un problema local. Convertida en heroína, su consumo afecta también a los países vecinos y a Occidente, siendo Europa el principal destino de esta substancia producida en Afganistán, concluyó el informe.

El pasado marzo, la ONU también demandó más apoyo internacional para Afganistán, cuya estabilidad está en peligro debido a la falta de progresos para atajar el opio ilegal -el país produce el 84 % del mundial- y que supone una fuente continua de ingresos para la insurgencia talibán y el terrorismo yihadista. EFE

20210504 https://www.diariolibre.com

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