El Gobierno de Perú sufre su primera baja tras el cierre del Congreso
Lima, 28 oct (EFE).- Con la renuncia de Jorge Meléndez como ministro de Desarrollo e Inclusión Social, el Gobierno de Perú sufrió su primera baja tras la crisis que llevó a la disolución del Congreso, el pasado 30 de septiembre, aunque el presidente Martín Vizcarra mantiene una alta aprobación ciudadana a su gestión.
Meléndez, un exlegislador oficialista que es mencionado entre los personajes más cercanos a Vizcarra, informó durante la noche de este domingo que había dimitido al cargo, luego de que se presentaran varias denuncias en su contra.
Su renuncia se produjo pocos días después de jurar como miembro del gabinete que preside Vicente Zeballos, quien esta semana debe presentar su programa de gobierno ante la ciudadanía.
UN MINISTRO DE 24 DÍAS
Jorge Meléndez solo ocupó la cartera de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) durante 24 días, con lo que se convirtió en uno de los funcionarios con menor permanencia en un despacho ministerial desde el año 2000.
El ahora exfuncionario ya había ocupado ese despacho a inicios de 2018, cuando fue convocado para formar parte del llamado 'Gabinete de reconciliación' que presidió la vicepresidenta Mercedes Aráoz durante la parte final del mandato de Pedro Pablo Kuczynski.
En esa ocasión también tuvo un paso breve por el Midis, ya que dos meses y medio después tuvo que renunciar con el gabinete en pleno cuando Kuczynski dimitió para evitar que el Congreso, que dominaba el partido fujimorista Fuerza Popular, lo destituyera por sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht.
SERIAS ACUSACIONES
Las ultimas denuncias contra Meléndez arreciaron desde que juró al cargo, luego de que la también exparlamentaria Janet Sánchez, quien presidió la Comisión de Ética del Congreso, afirmó que le había recomendado la contratación de la madre de su hijo como auxiliar de ese grupo de trabajo.
Aunque rechazó estar vinculado con esa gestión, Meléndez sostuvo que la madre de su hijo consiguió el puesto por 'sus logros' personales y consideró 'un insulto para las mujeres' que se pretendiera vincular el tema con favores personales.
A pesar de ello, Sánchez reiteró sus acusaciones en los últimos días y criticó a Vizcarra por haber anunciado que mantendría al ministro porque no existía ninguna denuncia formal en su contra.
Sin embargo, la salida del ministro se confirmó luego de que el portal de investigación Ojo Público presentara este domingo un documento fiscal que presuntamente lo vincula con una organización dedicada al tráfico ilegal de madera de la Amazonía.
Tras confirmar su dimisión, Meléndez declaró al programa periodístico Punto Final que esas acusaciones 'son patrañas' y aseguró que tomaría acciones legales contra quien dañe su honra.
LA EXPLICACIÓN A UNA SALIDA
Meléndez agregó que, a pesar de rechazar las acusaciones, decidió dejar el cargo para evitar afectar la gestión de Vizcarra, en pleno proceso de transición política en el país tras el cierre del Legislativo.
'Presenté la renuncia porque le estoy haciendo daño a la figura del presidente', comentó.
Esa posición fue respaldada este lunes por la ministra del Ambiente, Fabiola Muñoz, quien elogió 'su actitud' y dijo que todos los funcionarios públicos tienen 'que contribuir con todas las investigaciones que se hagan'.
'Él está dando un paso al costado porque lo que no quiere hacer es perjudicar al gobierno', expresó Muñoz tras rechazar que se busque evitar afectar los resultados de las encuestas de opinión.
Una posición similar fue manifestada por la ministra de la Mujer, Gloria Montenegro, quien señaló que cualquier investigación debe 'seguir su curso', pero consideró que 'todavía hay una fuerte influencia de los adversarios tratando de afectar la gestión' del Gobierno.
EL FACTOR ENCUESTAS
Casi un mes después de la disolución del Congreso, la aprobación al presidente Vizcarra se mantiene muy alta, aunque en los últimos días sufrió una baja de cinco puntos, al pasar de 75 a 70 %, según un sondeo del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).
Los analistas señalan que esto se debe a que ya ha pasado el entusiasmo inicial por la disolución del Congreso, ampliamente apoyada por la ciudadanía, que consideraba que el Legislativo obstruía las reformas políticas y de lucha anticorrupción.
Con el proceso en marcha hacia la elección de un nuevo Congreso, el próximo 26 de enero, los peruanos ahora señalan que el Gobierno tiene que atender sus expectativas en lucha contra la corrupción y la inseguridad ciudadana, así como estabilizar la economía y crear o mejorar los puestos de trabajo. EFE
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