El Gobierno español aprueba medidas para atajar protestas agrarias
Madrid, 25 feb (EFE).- El Gobierno español aprobó este martes un paquete de medidas para aliviar la crisis de precios de la agricultura y la ganadería, tras casi un mes de protestas callejeras de profesionales de estos sectores productivos.
El Ejecutivo, que preside el socialista Pedro Sánchez, modificó la Ley de la Cadena Alimentaria para obligar a incluir en los contratos que los agricultores firman con fabricantes y supermercados el coste de producción original, de forma que el precio final nunca pueda ser inferior y eliminar la llamada 'venta a pérdidas en toda la cadena' alimentaria.
Desde el pasado 28 de enero, miles de agricultores y ganaderos se manifiestan sucesivamente en varias ciudades y provincias contra los precios que cobran por las cosechas, convocados por las principales organizaciones agrarias españolas: COAG, UPA y Asaja.
Lo que se paga en origen, argumentan, no cubre gastos, pues se mantiene igual que hace 20 o 30 años, mientras que el coste de la mano de obra, semillas, fertilizantes, energía, talleres mecánicos o maquinaria se han multiplicado en este mismo tiempo. Y, sin embargo, el precio de los productos sube y sube hasta que llega a las tiendas.
La situación del campo es 'insostenible', según agricultores y ganaderos, y se vería agravada si se confirma un fuerte recorte de las ayudas de Política Agrícola Común (PAC) cuando se apruebe el Presupuesto de la Unión Europea del período 2021-2027.
Algunas de esas movilizaciones acabaron días atrás en incidentes con las fuerzas del orden.
Los agricultores cortaron hoy una autovía nacional en la provincia de Jaén y la mayoría de los accesos a Sevilla, en la región de Andalucía (sur). Los convocantes pidieron más reformas que las aprobadas por el Gobierno.
También se quejan de la 'competencia desleal' de terceros países que exportan a la UE y de los aranceles y barreras comerciales impuestos por Estados Unidos, Rusia o, en un futuro, por el Brexit.
CADENA ALIMENTARIA DESEQUILIBRADA
En conferencia de prensa, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, recordó hoy que existen 'desequilibrios' entre los agricultores y el resto de los eslabones de la cadena -industria, supermercados y consumidores- y viven una situación 'más desfavorable', debido en parte a la 'atomización' del sector primario.
El ministro, que explicará hoy las medidas a las organizaciones agrarias, citó ejemplos concretos, como la venta del litro de leche al consumidor final por debajo de los 60 céntimos de euro: 'Imaginen las dificultades que tiene un ganadero para ser rentable con esa cifra', dijo.
Sólo habrá dos excepciones sobre la venta a pérdidas: los productos perecederos antes de que se estropeen (es práctica habitual reducir su precio para venderlo y evitar el desperdicio alimentario) y los descuentos y promociones aplicados por las cadenas de distribución al consumidor, que deberán ser asumidos por estas empresas y no se contabilizarán a la hora de calcular el coste.
Las medidas, que deberán ser ratificadas por el Congreso, prohíben las 'promociones de carácter engañoso' para el consumidor y se califica de 'falta grave y muy grave' que no haya contratos escritos a la hora de ejecutar una venta entre los eslabones del sector. EFE

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