El Gobierno tunecino se enfrenta a una retirada de confianza
Túnez, 25 jun (EFE).- El gobierno tunecino presentó hoy ante el Parlamento el balance de sus 100 primeros días de mandato, marcado por la crisis sanitaria del coronavirus y empañado por el escándalo de un supuesto conflicto de intereses en el que estaría implicado su primer Ministro, Elyes Fakhfekh, que se enfrenta a la retirada de confianza por parte de la Asamblea.
'Si mi credibilidad se ve afectada, presentaré mi dimisión', aseguró hoy Fakhfekh, que negó haber incurrido en un delito, después de que se revelara que poseía el 20% del capital de una empresa especializada en el reciclaje de residuos que trabaja con el Estado.
El jefe de Gobierno declaró haber cedido sus acciones 'voluntariamente', tal y como recoge la ley, y sostuvo que cada diputado o responsable político tiene derecho a invertir en el sector privado por lo que pidió dejar de 'diabolizar' al capital y acusar a los inversores 'constantemente'.
Por su parte, la Instancia de Control General de los Servicios Públicos llevará a cabo una inspección para comprobar la legalidad de dos licitaciones obtenidas el pasado abril, un mes después de su llegada al poder, por un valor de 13 millones de euros, según publicó la prensa local.
La pasada semana, la Instancia Nacional tunecina de Lucha Contra la Corrupción (INLUCC) confirmó un conflicto de intereses y le instó a regularizar su situación en un plazo máximo de un mes.
En este sentido, el dirigente anunció que presentará la próxima semana un proyecto de ley para aclarar algunas 'ambiguedades' de la ley contra el enriquecimiento ilícito y el conflicto de intereses, aprobada en 2018 y que obliga a los cargos públicos a declarar su patrimonio a la Instancia Nacional contra la Corrupción.
Pese a sus continuos intentos por reconducir el debate y defender su gestión durante la epidemia, que se ha saldado con 50 muertes y 1.160 contagios, el hemiciclo se centró principalmente en cuestionar su legitimidad y le amenazó con retirar su confianza si no presenta su dimisión. Una iniciativa dirigida por el partido 'Corazón de Túnez', tercera fuerza parlamentaria, que necesitaría el apoyo de la mayoría absoluta, 109 diputados de un total de 217.
En el terreno económico, el responsable advirtió que el país necesita un 'rescate' y no un simple plan de reactivación, como estaba previsto inicialmente, ante una tasa de crecimiento estimada en seis puntos negativos, una cifra 'que jamás se ha visto en el país'. A esto se suma, explicó, la pérdida de 130.000 puestos de trabajo además de los 800.000 empleados que trabajan en el sector informal.
Por otro lado, recordó que la deuda pública se ha duplicado desde 2013 hasta alcanzar el 60%, lo que representa 28.000 millones de euros, y afirmó su intención de reducirla al 40% 'cueste lo que cueste' .
En cuanto al desempleo, uno de los principales problemas en el país y que afecta al 15% de la población, el Ejecutivo anunció la contratación de 250.000 personas y ciclos de formación destinados a aquellos jóvenes entre 15 y 29 años que no estudian ni trabajan.
Las prioridades de su administración, señaló, serán la lucha contra el terrorismo y la corrupción así como la digitalización de la administración pública, caracterizada por una pesada burocracia.
Después de haber anunciado su 'victoria' contra la epidemia, el país se prepara para el rescate del sector turístico con la apertura de sus fronteras el próximo 27 de junio tras más de tres meses de cierre y severas medidas preventivas. A partir de ahora, deberá enfrentarse a una recesión del 4,3%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la mayor desde su independencia en 1956. EFE

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