El Hirak mengua pero se resiste a callar pese a la amenaza del coronavirus
Nacera Ouabou
Argel, 17 mar (EFE).- Cientos de argelinos volvieron hoy a desafiar a las autoridades y a la amenaza que supone el coronavirus y salieron un martes más a la calle para mantener vivo por 56 semanas consecutivas el movimiento de protesta popular masivo (Hirak) que estalló en febrero de 2019 para exigir la caída del régimen militar.
Menos numerosos que el pasado viernes, en el que se escucharon cánticos que decían 'el corona no nos da miedo' en un país que ya ha confirmado 60 casos y cinco muertes, los congregados marcharon por el centro de la ciudad en medio de una fuerte polémica y llamamientos a la responsabilidad por parte de intelectuales y figuras del Hirak para que se paren las movilizaciones callejeras.
Sugerencias que algunos que los congregados trataban de socavar con pancartas en las que se podían leer mensajes como 'permanezcamos unidos para proteger a Argelia', 'el Hirak no para, se adapta a la situación' o 'Si el sistema es la fuente de la pandemia, usted no lo contagia'.
Al tiempo que las voces en favor de la interrupción crecían, incluso entre los los líderes estudiantiles, encargados de organizar las marchas que se repiten cada martes.
'Hemos decidido suspender las marchas, para poder luchar primero tenemos que estar vivos', explicó a Efe por teléfono Mohamed, estudiante de la universidad de ciencias de Bab Ezouar, la más importante en el país, y uno de los líderes más activos del movimiento estudiantil, que se unió a las manifestaciones la última semana de febrero de 2019.
'Debemos protegernos nosotros mismos de una epidemia mundial porque estoy convencido de que nuestro Estado es incapaz de hacerle frente. Debemos hacer una parada temporal en la manifestación de los martes para evitar el desastre', agregó el joven, que hoy de forma voluntaria se acercó a la plaza de los Mártires, inicio habitual de la marcha, para aconsejar a los congregados en este sentido.
Quienes obviaron éste y otros consejos lograron avanzar, muchos con mascarillas y guantes pero sin distancia de seguridad, hasta la plaza de Aoudin, en el corazón de la capital, donde fueron reprimidos y dispersados por la Policía, que requisó teléfonos móviles y obligó a los detenidos a borrar las imágenes de la manifestación.
LLAMAMIENTOS INSISTENTES A LA RESPONSABILIDAD
En este ambiente, decenas de políticas, periodistas y escritores de renombre así como representantes de los diferentes partidos y de la sociedad civil han incrementado sus llamamientos a la reflexión y a la cordura e instado a los argelinos a tomar conciencia del peligro y a observar una 'tregua sanitaria' para frenar el patógeno.
Entre ellos destaca el abogado y defensor de derechos humanos Mustafa Bouchachi, una de las almas del Hirak, presente cada semana en todas las manifestaciones, quien aseguró que más allá de la legítima reivindicación política 'la prudencia impone la suspensión momentánea de las marchas con el fin de preservar la salud pública'.
En la misma línea se pronunció el famoso escritor Yasmina Khadra, afincado en España, quien desde su cuenta en la red social Facebook pidió a sus compatriotas que 'no tomen riesgos innecesarios de consecuencias dramáticas. Seamos razonables, seamos responsables y seamos solidarios para evitar una pandemia que amenaza lo más caro y más valioso: la salud de nuestra nación, la vida de cada uno de nosotros', recalcó.
También desde las redes sociales el diplomático y figura de la oposición Abdelaziz Rehabi adcvirtió esta semana que 'Argelia vive un estado de emergencia sanitaria no declarado'.
'La suspensión temporal de las marchas a causa del riesgo sanitario es un deber nacional, y no socava nuestro derecho a manifestarse libremente en una Argelia más justa y más fuerte', subrayó.
LA VOZ OFICIAL
Los llamamientos al fin de las protestas son igualmente reiterativos desde el régimen, que en más de un año se ha visto incapaz de reducir el Hirak pese a las represión, los arrestos, y las amenazas veladas a la población.
En un mensaje a la nación, el nuevo primer ministro, Abdelaziz Djerad, exigió el sábado el cumplimiento de las recomendaciones de prevención contra la epidemia del coronavirus adoptadas por su Gobierno e invitó a los ciudadanos a 'quedarse en casa' y 'a no abandonar sus domicilios excepto en caso de necesidad absoluta'.
'Quiero decirle a mis hermanos y hermanas del Hirak, tened mucho cuidado, se trata de la salud y de la vida. Tened cuidado, si salís que sea tomando todas las precauciones para evitar que la salud propia y la de vuestros vecinos, de vuestros hermanos, de nuestras madres, de nuestros padres estén en riesgo', aseguró durante la inauguración de un centro reservado a los casos sospechosos de coronavirus en Blida (50 kilómetros al sur de Argel), epicentro de la pandemia en el país. EFE
EFE