El PIB y el desempleo empeoraron en Argentina antes del tsunami del COVID-19

Natalia Kidd

Buenos Aires, 23 jun (EFE).- El Producto Interior Bruto (PIB) de Argentina cayó un 5,4 % en el primer trimestre del año y la tasa de desempleo subió al 10,4 % en el mismo período, antes de que el tsunami de la COVID-19 impactara de lleno en la ya golpeada economía del país suramericano.

Informes difundidos este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) denotan un empeoramiento en dos indicadores clave de la economía, una evolución que sólo parcialmente se explica por los efectos de las medidas de aislamiento obligatorio impuestas en Argentina ante la pandemia de coronavirus pues estas comenzaron a regir el 20 de marzo.

Con una caída del 5,4 % entre enero y marzo pasado, Argentina sumó ocho trimestres consecutivos sin crecimiento en el PIB en términos interanuales.

De acuerdo a los datos oficiales, en el primer trimestre las importaciones de bienes y servicios se desplomaron 16 %, las exportaciones cayeron 4,7 %, la formación bruta de capital fijo se contrajo 18,3 %, el consumo privado descendió 6,6 % y el público, un 0,7 %.

Por sectores, destacaron las caídas de actividad en la construcción (-20,8 %), hoteles y restaurantes (-10,2 %), el comercio (-6,5 %), la industria manufacturera (-6,5 %), la agricultura y la ganadería (-6,2 %) y la intermediación financiera (-5,9 %).

DESEMPLEO EN ALZA

El Indec también dio a conocer este martes la tasa de desempleo correspondiente al primer trimestre, que se situó en el 10,4 %, con una subida de 1,5 puntos porcentuales respecto al cuarto trimestre de 2019 y de 0,3 puntos porcentuales frente a igual período del año pasado.

El informe precisa que entre enero y marzo pasado 1,39 millones de personas que buscaban trabajo en Argentina no tenían empleo, pero además revela que otros 1,5 millones estaban subocupados y que 2,4 millones de personas que sí tenían empleo buscaban activamente conseguir otro.

Eso implica que 5,3 millones de personas tenían problemas de empleo, casi un 40 % de la población económicamente activa del país. En el marco de la crisis económica profundizada por la emergencia sanitaria de la COVID-19, el Gobierno de Alberto Fernández decretó una prohibición de los despidos sin causa y creó un programa por el cual el Estado paga hasta un 50 % de los salarios de los trabajadores del sector privado.

SOMBRÍAS PERSPECTIVAS

La economía argentina lleva dos años en recesión, con una caída del PIB del 2,5 % en 2018 y del 2,2 % en 2019, pero los efectos de la pandemia profundizarán el hundimiento.

Varios indicadores de actividad correspondientes a abril y mayo han registrado niveles catastróficos, en algunos casos sin precedentes.

Los expertos a los que mes a mes consulta el Banco Central argentino para su informe de expectativas pronostican que la economía del país suramericano se derrumbará un 12 % en el segundo trimestre y caerá en todo 2020 un 9,5 %, aunque la actividad comenzaría a repuntar a partir del tercer trimestre.

'La actividad económica evidencia una disrupción profunda derivada de la disminución de la producción y el aislamiento social sin precedentes. La extensión de la cuarentena sigue generando impactos sobre la economía que deberán resolverse con celeridad', afirmó en un informe el economista Martín Calveira, de la IAE Business School de la Universidad Austral.

En cuanto a la tasa de desempleo, las perspectivas van de la mano de las negativas proyecciones para la actividad económica.

De acuerdo a la consultora LCG, si bien los despidos están temporalmente prohibidos, esta medida 'no es contemplativa al cierre de fábricas y comercios que, por el parón en la actividad, se ven obligadas a cerrar sus locales'.

Por la extensión de las medidas de aislamiento, la consultora no prevé mejoras en el nivel de empleo en el mediano plazo 'y, una vez retomada la actividad, tardaría en repuntar por el rezago que evidencia el mercado de trabajo'. EFE

20200623 https://www.diariolibre.com

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