El presidente de Kirguistán no dimitirá pese a presiones de oposición
Moscú, 8 oct (EFE).- El presidente de Kirguistán, Sooronbai Jeenbékov, no dimitirá voluntariamente pese a las presiones de la oposición, que exige su renuncia en medio de la profunda crisis que se desató tras las elecciones parlamentarias del pasado domingo.
'La cuestión de una renuncia voluntaria por parte del presidente no está sobre la mesa', señaló a la agencia rusa Interfax la secretaria de prensa del mandatario, Tolgonai Stamalieva.
Sadir Zhapárov, elegido el martes nuevo jefe del Gobierno por el Parlamento kirguís tras la dimisión del antiguo primer ministro, Kubatbek Borónov, sugirió este jueves que el presidente había trasladado a un diputado que podía renunciar.
Kirguistán se encuentra en una grave crisis política e institucional después de las elecciones del pasado día 4, en las que solo dos fuerzas opositoras habrían entrado en el Parlamento y cuyo resultado fue denunciado como fraudulento por los partidos que no superaron el umbral del 7 % requerido para lograr representación.
El resultado desató disturbios el lunes por la noche, en los que una persona falleció y un millar resultaron heridas.
La Comisión Electoral Central (CEC) anuló el martes el resultado de las elecciones, pero las protestas no cesan y los llamamientos de varios líderes políticos para que se abra en el Parlamento un proceso de destitución de Jeenbékov o que renuncie antes voluntariamente son cada vez más fuertes.
Esta semana se han creado dos consejos de coordinación de partidos políticos que demandan no solo la renuncia de Jeenbékov, sino también la disolución del actual Parlamento.
Uno de los consejos no reconoce al nuevo primer ministro y quiere elegir entre varios candidatos propuestos por los partidos opositores a un nuevo jefe de Gobierno 'técnico', que solo gobierne durante dos o tres meses hasta unas nuevas elecciones parlamentarias.
Este jueves estuvo marcado por la confusión en Biskek, capital de Kirguistán, dado que el vicejefe del Consejo de Seguridad de Kirguistán, Omurek Suvanaliev, dijo a Interfax a primera hora de la mañana que se desconocía el paradero de Jeenbékov y de Borónov y que 'por motivos de seguridad se decidió cerrar la frontera'.
Seguidamente Stamalieva recalcó que el mandatario se encontraba en Biskek y lleva a cabo 'personalmente negociaciones con fuerzas políticas'. Jeenbékov habló con el nuevo presidente del Parlamento, el opositor Miktibek Abdildáev, nombrado el martes.
A éste le transmitió, siempre según su portavoz, que es el presidente legítimo y el Parlamento un órgano legítimo y que por ello era importante organizar una reunión con Abdildáev, a fin de lograr que Kirguistán vuelva 'al camino legal'.
El presidente del Parlamento trasladó al presidente a su vez 'propuestas de los diputados para salir de la actual situación' y le informó de que una serie de parlamentarios habían iniciado un proceso de destitución contra el mandatario, según la agencia 24.kg.
Las agencias de seguridad, servicios especiales y las Fuerzas Armadas de Kirguistán exigieron por su parte a todas las fuerzas políticas que se sientan en torno a una mesa de negociación para que el país pueda volver a la normalidad, según un comunicado del Comité Estatal para la Seguridad Nacional, citado por la agencia rusa TASS. EFE

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