El silencio argelino espolea la confianza saharaui en el hostigamiento bélico
Nacera Ouabou y Javier Martín
Argel/Tunez, 15 nov (EFE).- La dura condena argelina del ataque marroquí el viernes en el paso fronterizo de Guerguerat y el silencio beligerante de Argel han espoleado la confianza de los independentistas saharauis en la vía del hostigamiento armado, que prosiguió el sábado con más ataques contra posiciones militares en el muro de separación construido por Marruecos en el desierto.
Un vídeo de 20 minutos con imágenes bélicas, antiguos discursos y protestas contra la ocupación marroquí de la antigua colonia española del Sahara Occidental difundido hoy por la televisión argelina ha sido interpretado por el Frente Polisario como un respaldo tácito y espoleado el apoyo a una guerra cuyo devenir dependerá en gran medida de la posición que adopte el régimen argelino.
'Argelia está de nuestra parte y nos apoya. Esto no va a ser un incidente de un día. Marruecos ha roto las reglas y debe asumir las consecuencias', explicó hoy a Efe una fuente diplomática saharaui.
Según responsables militares en los campamentos de refugiados levantados hace 45 años en la región argelina de Tinduf, la estrategia del Polisario es golpear de forma quirúrgica pero continua en el muro, sin entrar en combates directos frente a un Ejército más potente.
GUERRA DE BAJA INTENSIDAD
Una estrategia de guerra de baja intensidad 'que obligue al enemigo a perder la paciencia y cometer un error' y contribuya a revertir la actual tendencia del conflicto, condicionado por la incapacidad de la ONU para forzar el referéndum acordado en 1991, explicaron a Efe.
Un plan que el Polisario lleva ya meses preparando y que es inviable sin la anuencia del régimen argelino, que controla la entrada y salida de todo tipo de material -humanitario, pero también bélico y logístico en los campos de refugiados levantados en su territorio- y supone el principal apoyo económico y político de la República Árabe Democrática Saharaui (RASD)..
'El actual secretario general del Frente Polisario (Bahim Ghali) tiene grandes contactos militares y políticos en Argelia. Los hizo cuando fue ministro de Defensa de la RASD (1976-1989) y dirigía la guerra contra Marruecos y los multiplicó en los años en los que fue embajador en Argel', recuerda una fuente diplomática europea.
PULSO REGIONAL
El nueva crisis bélica en la ex´colonia española del Sahara Occidental, que comenzó a gestarse en 2019 tras anunciar Marruecos que no aceptaba ni la autodeterminación ni la independencia, si no solo una amplia autonomía saharaui, coincide con el esfuerzo del nuevo gobierno argelino por tratar de recuperar la influencia regional que durante los últimos cinco años ha perdido en favor de Rabat.
Un declive propiciado por la larga enfermedad del expresidente Abdelaziz Buteflika, víctima en 2013 de un ictus que redujo ss cpacidades pero no impidió que se mantuviera en el poder protegido por una guardia petroriana, y que ahora su sucesor, Abdelemedjid Tebboune, parece dispuesto a voltear.
Esencial en el acuerdo de paz y reconciliación de Mali en 2015, firmado en Argel, el régimen argelino ha estado casi ausente del pulso diplomático hasta que en septiembre se apresuró a ser el primero en mediar con el nuevo régimen golpista en Bamako.
'Marruecos ha acelerado en estos años su política de expansión en África, en particular en las países occidentales pero también en el Sahel, una zona en la que Argelia siempre ha dominado. También en las regiones subsaharianas. Ha facilitado el desembarco de empresas y los acuerdos de cooperación', explica el diplomático europeo.
Ese esfuerzo ha llevado a que una quincena de estados hayan aceptado abrir consulados en ciudades ocupadas como Al Aioun, en un intento por crear un reconocimiento de facto de la soberanía marroquí, aunque la mayoría de ellos no haya enviado diplomáticos.
'Aunque en los últimos años haya habido un acercamiento, e incluso hablado de volver a abrir la frontera entre los dos países, lo cierto es que Argelia ve con preocupación la expansión de Marruecos y va a favorecer todo lo que ayude de contenerla', agrega.
INCERTIDUMBRE EN ARGELIA
Académicos y analistas internacionales advierten, no obstante, que la estrategia argelina se ve condicionada por la inestabilidad política vive el país, escenario desde febrero de 2019 de manifestaciones populares y un pulso por el poder entre las distintas familias del régimen, que se acelero en abril de ese año con la forzada dimisión del presidente Buteflika.
Y que se ha tornado inquietud desde que hace casi tres semanas Tebboune, de 75 años, fuera trasladado de urgencia a Alemania y en medio del mismo hermetismo que caracterizó la enfermedad de Buteflika tras contagiarse de Covid-19.
Su salud es ahora un misterio: el último parte médico data de hace una semana y solo decía de forma escueta que el presidente estaba en la fase final de su recuperación, sin más detalles. EFE

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