El sospechoso en el caso que provocó protestas hongkonesas volverá a Taiwán
Pekín, 2 oct (EFE).- El sospechoso en el caso que desembocó en las multitudinarias protestas hongkonesas del pasado año ha asegurado que quiere volver a Taiwán, donde se le requiere para ser juzgado por el asesinato de su expareja en la isla en 2018, informó hoy la prensa de la ciudad semiautónoma.
El hongkonés Chan Tong-kai aseguró a través de un mensaje de voz remitido hoy a los medios locales que ha pedido a sus abogados que organicen su vuelta a Taiwán, algo que el reverendo Peter Koon-ho -que ejerce de mediador en el caso- espera acontezca este mes.
'Soy Chan Tong-kai, os pido disculpas por lo que le sucedió a Hiu-wing. Nunca he cambiado de idea sobre volver a Taiwán. Les he pedido a mis abogados que organicen mi regreso. No os preocupéis', reza el mensaje, dirigido a los padres de la asesinada Poon Hiu-wing, y enviado también a los medios por el reverendo Koon-ho.
La ausencia de un acuerdo de extradición entre Hong Kong y Taiwán ha imposibilitado hasta la fecha que Chan sea juzgado por el asesinato -confesado por Chan mientras se encontraba bajo custodia policial- de Poon, embarazada, y con quien había viajado de vacaciones a Taiwán en febrero de 2018.
Chan regresó después a Hong Kong, fue encarcelado por un caso de blanqueo de dinero, y fue liberado el pasado 23 de octubre. Desde entonces, ha vivido en una vivienda segura con protección policial.
POLÉMICA PROPUESTA DE LEY DE EXTRADICIÓN
Su caso motivó la redacción de una polémica propuesta de ley de extradición que originó una oposición multitudinaria entre la población hongkonesa, ya que abría la puerta a posibles extradiciones también a la China continental, donde impera un sistema sin separación de poderes en el que abundan los juicios políticos y unas mucho menores garantías legales para los acusados.
Las protestas lograron que se archivara la propuesta de ley y derivaron en un movimiento más amplio que busca ampliar los mecanismos democráticos de la región administrativa especial.
No obstante, las manifestaciones también dejaron enfrentamientos entre algunos individuos radicales y las fuerzas de seguridad hongkonesas, y lastraron la economía local.
Con la irrupción de la pandemia de coronavirus y las consecuentes medidas preventivas, las protestas han ido perdiendo fuelle, en especial desde el pasado 30 de junio, cuando Pekín impuso en el territorio una controvertida ley de seguridad nacional que contempla hasta cadena perpetua para supuestos como la secesión o confabulación con fuerzas extranjeras.
Asimismo, también castiga de manera más leve, por ejemplo, la difusión de mensajes, orales u escritos, que apoyen la independencia del territorio.
La Declaración Sino-Británica de 1984, que articuló la retrocesión de Hong Kong de manos británicas a chinas en 1997, estableció el mantenimiento durante al menos 50 años a partir de esa fecha de una serie de libertades en el territorio inimaginables en la China continental.
No obstante, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de China sus portavoces han reiterado que los compromisos recogidos en ese documento se cumplieron en su momento . EFE

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