Emergente partido opositor se enfrenta a su posible disolución en Tailandia
Bangkok, 20 feb (EFE).- El emergente partido opositor Anakot Mai ('Nuevo Futuro') se enfrenta este viernes en Tailandia a su posible disolución por parte del Tribunal Constitucional, un nuevo frente judicial contra la voz más crítica contra la élite promilitar.
El Constitucional decidirá sobre la legalidad de un préstamo de más de 190 millones de bat (6,27 millones de dólares o 5,66 millones de euros) al partido por parte de su fundador, Thanathorn Juangroongruangkit, antes de las elecciones de marzo de 2019.
El partido y Thanathorn han defendido la legalidad del préstamo y han denunciado que el caso, iniciado a petición de la Comisión Electoral, forma parte de una persecución política y judicial contra el movimiento prodemocrático.
La acusación indica que es un préstamo irregular, mientras que Anakot Mai defiende que no quieren depender de donaciones de grandes compañías y están devolviendo el dinero con los intereses incluidos (7,5 %).
'Nos tomamos en serio la recaudación de fondos. Rechazamos el dinero de las grandes empresas', dijo este jueves en su cuenta de Facebook Thanathorn, un próspero hombre de negocios de 41 años que dio el salto a la política bajo la pasada junta militar (2014-2019).
Anakot Mai es la tercera fuerza del Parlamento que dio la gran sorpresa en las últimas elecciones con gran apoyo entre los jóvenes y con un programa encaminado a reducir el poder de los militares, descentralizar el país y fomentar los derechos de minorías sexuales y étnicas.
El emergente y popular líder político, miembro de una rica familia, realizó el préstamo en enero de 2019 a su partido, fundado en marzo de 2018 y reconocido por la Comisión Electoral siete meses más tarde, para afrontar los gastos de la campaña electoral.
Thanathorn explicó en su día que el préstamo se debía a que no tenían tiempo para recaudar el dinero suficiente, ya que las elecciones se celebraran en poco tiempo.
El primer ministro de Tailandia, Prayut Chan-ocha, ha insistido en que no ha emitido ninguna orden para disolver Anakot Mai y ha alegado que el asunto del préstamo es incumbencia de la Comisión Electoral y el Constitucional.
El caso es solo uno de los diversos procesos legales a los que se enfrentan Thanathorn y otros dirigentes del partido relacionados con sus críticas a la antigua junta militar -cuyos líderes lideran el Gobierno electo- o por ayudar a activistas antijunta en el pasado.
El pasado noviembre, el Constitucional decidió la expulsión del carismático Thanathorn del Parlamento al considerarlo culpable de tener acciones en un medio de comunicación cuando era candidato, lo que es contrario a la ley, aunque él negó los cargos.
Tailandia ha sufrido trece golpes de Estado desde la abolición de la monarquía absoluta en 1932 y el Ejército ha ejercido una gran influencia en la política del país, que en la última década se ha visto agitado por múltiples manifestaciones contra el gobierno de turno.
El último golpe fue liderado en 2014 por Prayut, entonces jefe del Ejército y quien dirigió con mano dura el país al frente de una junta militar antes de ganar las elecciones del año pasado, que han sido criticadas por presuntas irregularidades y falta de transparencia. EFE

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