Emir de Catar pone rumbo a Arabia Saudí para participar en cumbre del golfo
Dubái, 5 ene (EFE).- El emir de Catar, Tamim bin Hamad al Zani, puso rumbo hoy a Arabia Saudí para encabezar la delegación catarí en la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) por primera vez desde que sus vecinos emiratíes, saudíes y bareiníes, junto con Egipto, impusieran un bloqueo en junio de 2017.
La agencia de noticias oficial catarí QNA informó hoy en un breve tuit de que el emir 'ha abandonado la patria esta mañana, rumbo al reino hermano de Arabia Saudí para encabezar la delegación del Estado de Catar' en la 41ª cumbre del golfo, que se celebra hoy en el enclave saudí de Al Ula (noroeste).
El anuncio de la participación del emir se produjo ayer, después de que Riad y Doha reabrieran sus fronteras, cerradas desde junio de 2017.
Esta es la primera vez que el emir acude a esta cita desde que su país fuese bloqueado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Egipto en 2017 por acusarle de 'patrocinar el terrorismo y de favorecer los intereses' de sus enemigos, Irán y Turquía.
En 2017, meses después de la rotura de relaciones con varios países miembros, el emir catarí sí acudió a la cumbre anual del CCG a invitación del anfitrión Kuwait, pero el resto de miembros del bloque boicotearon la reunión y solo enviaron representación ministerial.
El pasado mes de diciembre, el rey saudí Abdelaziz bin Salman invitó al catarí a participar en la cumbre, pero su asistencia no fue confirmada hasta este lunes.
Esta cumbre de países del golfo Pérsico se realizará en medio del optimismo sobre posibles avances para solucionar la crisis con Catar, una de las más graves que ha experimentado el CCG desde su creación, en 1981, y se espera que en esta sesión se ponga fin a la brecha en esta región.
También se espera la participación del yerno y asesor del presidente estadounidense, Donald Trump, Jared Kushner, que estuvo a principios del pasado diciembre en la zona del golfo Pérsico, aunque oficialmente solo se informó de su reunión con Al Zani, en Catar. EFE

EFE