España condena la intervención de militares y Policía en Bolivia
Madrid, 11 nov (EFE).- El Gobierno español condenó este lunes la actuación de las Fuerzas Armadas y la Policía en Bolivia, al considerar que su acción distorsionó el anuncio de Evo Morales de que repetiría las elecciones y forzó la dimisión del presidente de ese país.
'España condena que el proceso abierto ayer hacia una nueva convocatoria electoral se haya visto distorsionado por la intervención de las FFAA y de la Policía sugiriendo a Evo Morales que presentara su renuncia', señaló hoy un comunicado del Ministerio de Exteriores español.
A consecuencia de esa petición, Morales renunció un poco más tarde. 'Esta intervención retrotrae a momentos ya pasados de la historia latinoamericana', recalcó el Gobierno español.
Además, España hizo un llamamiento este lunes a los actores políticos de Bolivia a 'superar a la mayor brevedad' el actual vacío institucional al frente del Ejecutivo y del Legislativo y a evitar el recurso a la violencia.
'Es urgente garantizar la seguridad de todos los bolivianos', la sociedad civil y los actores políticos de todo el espectro, 'incluyendo al propio expresidente Evo Morales, sus allegados y los miembros de su administración', señaló el comunicado.
Por ello, España pidió a todos los actores políticos bolivianos 'trabajar por vías institucionales y pacíficas para hacer posible la convocatoria de unas nuevas elecciones a la mayor brevedad'.
Se trata de 'superar a la mayor brevedad el actual vacío institucional al frente del Ejecutivo y del Legislativo de acuerdo con los procedimientos constitucionales' y de 'evitar el recurso a la violencia', recalcó la nota.
Este pasado domingo, y por consejo de la Organización de Estados Americanos (OEA), Morales anunció la convocatoria de esas nuevas elecciones y la designación de nuevos miembros del Tribunal Supremo Electoral.
El Gobierno español celebró inicialmente esa nueva convocatoria y animó 'a todos los actores políticos bolivianos a trabajar por vías institucionales y pacíficas', por lo que la posterior acción de las Fuerzas Armadas y la Policía supuso para Madrid una distorsión del nuevo proceso electoral que debía abrirse. EFE
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