Estudiantes argelinos llaman a la huelga general en víspera de las elecciones
Argel, 3 dic (EFE).- Cientos de estudiantes volvieron hoy a protestar por 41 martes consecutivo en las calles de Argel en una marcha en la que instaron a una huelga general en todo el país a partir del próximo domingo, cuatro días antes de las elecciones presidenciales del 12 de diciembre, que la oposición argelina y el movimiento de protesta popular Hirak consideran una farsa.
Los estudiantes marcharon desde la Plaza de los Mártires, a los pies del histórico barrio de la Casbah, en dirección al centro de la capital, una distancia de apenas un kilómetro durante la que se le unieron decenas de ciudadanos de todas las edades.
'El 8 de diciembre cierro mi tienda, no trabajo y no iré a votar' gritaron los manifestantes al tiempo que aseguraban que 'habrá huelga general y el régimen caerá' y atacaban hostiles al jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, general Ahmed Gaïd Salah.
'Este año no habrá elecciones, adiós al sistema' o 'elecciones nunca, nunca y nunca' o 'no votaré, incluso si me torturan' se podía leer en varias pancartas en un ácida alusión a la represión y a la fama que tienen entre la ciudadanía argelina los servicios de inteligencia.
En otra de las pancartas se podían observar las figuras tachadas de los cinco candidatos para las presidenciales -todos antiguos responsables en la era del ex presidente Abdelaziz Buteflika- y un lema escrito debajo que decía 'viernes 13, un destino de horror bajo auspicios de la banda mafiosa', en alusión al actual régimen militar y al gobierno elegido tras la forzada renuncia en abril del citado mandatario.
Entre los aspirantes a sucederle destacan como favoritos los ex primeros ministros Ali Benflis, quien se enfrentó a presidente Abdelaziz Bouteflika en las polémicas elecciones de 2014 -que el mandatario ganó pese a estar gravemente enfermo y no aparecer en público-, y Abdelmajid Tebboune, que lideró el Ejecutivo brevemente en 2017, cuando ya no se sabía si el presidente realmente controlaba el país.
Las manifestaciones en Argelia, que se repiten cada martes y cada viernes, arrancaron el pasado 22 de febrero con un marcha en contra de la decisión del entonces presidente Buteflika de optar a un quinto mandato consecutivo, pese a haber visto reducida su capacidad de maniobra por el ictus que sufrió en 2013 y los rumores de que en realidad era su entorno el que gobernaba el país.
Tras su caída, Gaïd Salah ha impulsado una pretendida campaña de 'manos limpias' que ha llevado a la cárcel a numerosos políticos, militares y empresarios próximos al 'clan Bouteflika', pero también a periodistas y opositores, como el comandante Lajdar Buregaa, uno de los fundadores del Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), el primer partido opositor en la historia de la Argelia independiente.
Los manifestantes se mantienen desde entonces en la calle, ahora para exigir la caída del propio Gaïd Salah y del actual Gobierno interino, liderado por el exministro de Interior Nouredin Bedoui y otros políticos de la era Bouteflika.
El régimen ha iniciado una discreta política de represión que se caracteriza por una serie de detenciones selectivas de líderes del movimiento Hirak, al margen de las manifestaciones, que han comenzado a repercutir en el ánimo de la población y han reducido el número de los que salen a las calles cada martes y cada viernes, ahora para oponerse también a unas elecciones que consideran 'una charada'. EFE

EFE