Estudio duda que el imperio español contribuyese a la Pequeña Edad de Hielo

Berlín, 10 jun (EFE).- Un nuevo estudio pone en duda la teoría que ligaba el aumento de la mortalidad entre poblaciones indígenas en el imperio español con la extensión de los bosques en esas regiones y, en consecuencia, con el inicio de la Pequeña Edad de Hielo.

Según un informe del Instituto Max Planck de Ciencia de la Historia Humana publicado este jueves en la revista especializada Ecología Natural y Evolución 'la mortalidad indígena que siguió a la colonización española no siempre resultó en recrecimiento forestal'.

El estudio, basado en registros históricos de polen en sedimentos en América y Asia, cuestiona una teoría recientemente popularizada que conectaba la conquista de América con un período especialmente frío entre el siglo XIV y el XIX.

Su tesis básica es que la llegada de los europeos había propagado entre la población indígena enfermedades como 'la viruela, el sarampión, el tifus y el cólera', causando una gran mortandad.

Algunos registros arqueológicos e históricos indican que 'hasta el 90 % de la población indígena' murió en consecuencia, convirtiendo posiblemente la colonización de América 'en el más significativo desastre epidemiológico conocido', indican los autores.

Esto, argumentaba la tesis, había llevado a que se abandonasen campos de cultivos, zonas por la que los bosques se habían extendido en los años subsiguientes, lo que había llevado a un descenso del CO2 en la atmósfera y a la caída global de las temperaturas.

Algunos expertos, a raíz de esta teoría, habían llegado a sugerir que el inicio de la Pequeña Edad de Hielo podía usarse como fecha de arranque del Antropoceno, la propuesta de nueva época caracterizada por la influencia del ser humano sobre los ecosistemas.

El nuevo estudio del Max Planck de Ciencia de la Historia Humana viene a cuestionar la base de este planteamiento, pues dibuja una 'imagen mucho más compleja' sobre el efecto medioambiental que tuvo la expansión del imperio español tanto en América como en Asia-Pacífico.

'Pese a que estábamos esperando signos de recrecimiento forestal tras el conocido descenso de la población indígena, sólo vimos ejemplos claros de este proceso en un tercio de los casos en América y Asia-Pacífico. Los cambios en la cobertura forestal fueron, de hecho, diversos', aseguró la autora principal del estudio, Rebecca Hamilton.

Los investigadores atribuyen esta 'complejidad' a la intervención de otros factores, como el clima, la geografía o la acción humana.

También apuntan que las áreas boscosas pudieron no aumentar su tamaño porque nunca desaparecieron en algunas zonas o porque esas regiones tuvieron menos contacto con los europeos por una peor accesibilidad. EFE

20210610 https://www.diariolibre.com

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