Etiopía asegura que tiene rodeados a los líderes de los rebeldes de Tigray
Adís Abeba, 6 dic (EFE).- El Ejército de Etiopía aseguró este domingo que tiene rodeados a los líderes de los rebeldes de Tigray, región fronteriza con Eritrea y Sudán, y resaltó que se llevan a cabo las operaciones finales para dar por concluido el conflicto, aunque las fuerzas tigriñas afirman que siguen luchando.
Según las fuerzas militares etíopes, la dirección del rebelde Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT) está acorralada en una pequeña localidad rural llamada Temben, que se encuentra a unos 45 kilómetros de Mekele, la capital tigriña.
El Ejército confirmó que está atacando esa posición tanto por tierra como por aire y subrayó que allí se encuentran figuras como el presidente del FPLT y de la región norteña, Debretsion Gebremichael.
'Hemos controlado las colinas que rodean el valle donde los criminales líderes del FPLT y sus fuerzas han querido disparar su última bala', dijo hoy el comandante Shambel Beyene, en una declaración televisada.
De acuerdo con este alto cargo militar, el Ejército etíope se encuentra en un perímetro a tan solo unos 10 kilómetros del lugar donde supuestamente han hecho su base los rebeldes y no tienen por dónde escapar.
'Nos llevará unos días capturarlos o, si no, destruirlos', indicó el comandante, quien recalcó que esta es la operación final y que tienen órdenes del Gobierno federal de poner fin a la guerra de Tigray en cuestión de días.
Apuntó que las reservas de comida y de agua de los rebeldes se van a acabar y eso mermará sus opciones de resistir.
LOS REBELDES AFIRMAN QUE SIGUEN COMBATIENDO
Las fuerzas tigriñas, sin embargo, mantienen que la lucha sigue y que se mantendrá hasta que los derechos y la integridad de Tigray queden asegurados.
En su última comunicación a través de la red social Twitter, publicada el 4 de diciembre, el portavoz de las fuerzas de Tigray Getachew Reda admitió que luchan en al menos tres frentes a 50 kilómetros.
Acusó al primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, y a Eritrea de bombardeos indiscriminados.
'Obviamente los civiles son el objetivo', escribió en Twitter.
Al día siguiente, en un mensaje a través de Tigray TV, informó de que el FPLT dejó 'intencionalmente' la capital tigriña, Mekele, tomada por el Ejército etíope el pasado sábado, a fin de no dar excusas al Ejército para bombardear y destruir la ciudad.
Getachew también sostuvo que las fuerzas rebeldes han causado importantes bajas en el Ejército etíope.
En este conflicto resulta muy difícil verificar la versión de uno y otro bando, ya que tanto internet como las comunicaciones por teléfono han estado cortados y el Gobierno etíope ha restringido el acceso de periodistas a Tigray.
Aunque la contienda empezó el pasado 4 de noviembre, el contencioso de Tigray se complicaba desde hacía meses.
Desde su refundación, tras la caída del régimen comunista en 1991, Etiopía promueve una política de federalismo étnico, donde supuestamente todas las etnias tienen igual valor y representación.
Sin embargo, el FPLT lideró desde entonces la coalición étnica que conformaba el gobernante Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE).
Esa hegemonía duró hasta el nombramiento en 2018 de Abiy -un joven político de origen oromo- como primer ministro, quien quiso extirpar el etnicismo de la política refundando el FDRPE en el Partido de la Prosperidad (PP), del que se desvinculó el FPLT.
El punto de inflexión de este conflicto fue el retraso de las elecciones generales, que debían tener lugar el pasado agosto, por la covid-19.
El FPLT celebró en septiembre comicios parlamentarios regionales, algo que el Gobierno central tachó de ilegal y de ser una violación del 'orden constitucional'.
Asimismo, el gobierno de Tigray no reconoce la autoridad del Ejecutivo federal desde el 5 de octubre, cuando teóricamente vencía el mandato del primer ministro.
El conflicto está causando una situación humanitaria muy preocupante y se estima que, además de haber cientos de muertos, unos 47.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Esta semana, fuentes de la ONU confirmaron a Efe que se había firmado un acuerdo con el Gobierno de Etiopía para permitir por fin el acceso de ayuda humanitaria a la región, ya que se estima que más de un millón de personas podrían necesitar asistencia por culpa de este conflicto.
Abiy, galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2019, ha rechazado hasta ahora todos los llamamientos internacionales al cese de las hostilidades contra el FPLT. EFE
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