Etiopía busca apoyo para su megapresa en otros estados ribereños del Nilo
Adís Abeba, 7 jul (EFE).- Etiopía buscó hoy el apoyo de otros estados ribereños en la polémica sobre la megapresa que este país está completando en el Nilo Azul y que es motivo de disputa con Sudán y Egipto, dos países de la cuenca fluvial, según informaron las autoridades del país.
Según un comunicado difundido este miércoles, el ministro de Relaciones Exteriores y viceprimer ministro etíope, Demeke Mekonnen, 'llamó a los países ribereños a forjar un frente común para oponerse al enfoque adoptado por los estados de la parte baja del río que socava el papel de la Unión Africana (UA) y acentúa los reclamos coloniales y monopolísticos de los dos países sobre el recurso'.
Aunque el Gobierno etíope no especificó en su comunicado qué estados habían enviado un representante a la reunión, las otras naciones africanas que ven sus tierras bañadas por el Nilo son la República Democrática del Congo, Ruanda, Sudán del Sur, Kenia, Burundi, Tanzania y Uganda.
Etiopía ya criticó este martes la 'intromisión' de los países árabes en la polémica en una carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, que celebrará este jueves una sesión extraordinaria sobre el expediente de la presa, a petición de la Liga Árabe.
Los ministros de Exteriores de la Liga Árabe se habían reunido por primera vez para abordar el asunto de la presa etíope a mediados de junio, después de que Egipto lo solicitara en el marco de sus esfuerzos para buscar apoyos internacionales.
Pero la nación del Cuerno de África considera que se trata de un asunto africano que debe resolverse a través de la negociaciones trilaterales dirigidas por la UA que, sin embargo, comenzaron hace años y están estancadas, sin haber dado apenas resultados.
También este martes, la ONU pidió el restablecimiento del diálogo, después de que Etiopía informara el lunes de que ya ha empezado el segundo proceso de llenado de la presa de manera unilateral, a pesar de la ausencia de un acuerdo previo con sus vecinos.
Egipto consideró este movimiento del Ejecutivo etíope una 'violación flagrante y grave' de los acuerdos previos y de las leyes internacionales.
Sudán, por su lado, ha denunciado varias veces que Adís Abeba ya lo puso en marcha de acuerdo con imágenes de satélite que obtuvieron las autoridades sudanesas.
Ambas naciones consideran que el proceso de llenado de la presa podría afectar severamente los niveles de agua del Nilo en sus respectivos tramos.
Etiopía, por su parte, considera que la obra, que será la presa hidroeléctrica más grande de África cuando esté completada, es estratégica para su desarrollo, tanto en términos de irrigación para su agricultura como en cuanto a su capacidad para producir electricidad. EFE
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