Etiopía busca restaurar con el Ejército el orden constitucional en Tigray
Adís Abeba, 6 nov (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, insistió hoy en que la ofensiva militar contra el gobierno rebelde de la región de Tigray (norte) tiene como fin 'restaurar el orden constitucional' en ese territorio.
'Las operaciones de las fuerzas de defensa federales en marcha en el norte de Etiopía tienen objetivos claros, limitados y alcanzables', afirmó Abiy en su cuenta oficial de la red social Twitter, tras ordenar el miércoles una operación militar contra Frente de Liberación del Tigray (TPLF), en el poder en la región.
Esos objetivos son 'restaurar el Estado de derecho y el orden constitucional, y salvaguardar los derechos de los etíopes a llevar una vida pacífica en cualquier lugar del país', subrayó el mandatario.
'El Gobierno federal intentó pacientemente durante varios meses resolver de forma pacífica las diferencias con el liderazgo del TPLF: probamos la mediación, la reconciliación, el diálogo', aseguró Abiy.
Pero 'todos fallaron debido a la arrogancia e intransigencia criminal del TPLF. En la última gota que colma el vaso, el TPLF atacó al Comando Norte (del Ejército etíope) con base en Tigray', añadió el mandatario, sin facilitar detalles sobre el conflicto.
El primer ministro etíope ordenó la ofensiva militar, tras acusar al TPLF -que llevaba meses desafiando al Ejecutivo central- de haber atacado una base del Ejército etíope para robar armamento, provocando 'muertes'.
Resulta difícil, no obstante, conocer cuál es la situación sobre el terreno, pues el Gobierno federal ha cortado las telecomunicaciones e internet en Tigray.
Abiy publicó su mensaje un día después de que el Ejército etíope declarara que entró 'en guerra' con el gobierno rebelde, que a su vez informó de que la aviación federal bombardeó ayer la capital tigriña, Mekele, sin precisar los daños causados o si hubo víctimas.
Haciendo oídos sordos a las peticiones de organismos internacionales y potencias extranjeras de que se rebajen las hostilidades, Abiy, galardonado en 2019 con el Premio Nobel de la Paz, aseveró que la misión militar va a continuar y, de momento, no parece contemplar la vía del diálogo para resolver el contencioso.
El primer ministro también decretó un estado de emergencia en Tigray, aprobado ayer por la Cámara Baja del Parlamento federal.
El presidente de Tigray, Debrestion Gebremichael, advirtió este lunes de que el Gobierno federal planeaba un ataque como castigo por celebrar en septiembre pasado unas elecciones parlamentarias.
El Ejecutivo central había pospuesto los comicios en todo el país a causa de la COVID-19 y consideró ilegal la votación de Tigray.
Desde su llegada al poder en 2018, Abiy, de 44 años, ha impulsado importantes reformas en Etiopía, segundo país más poblado de África, como la amnistía a miles de presos políticos, la legalización de partidos opositores y el compromiso de celebrar elecciones.
Pero el mandatario también ha recibido críticas por no solucionar algunos problemas como la falta de federalismo y las tensiones étnicas que han provocado sangrientas olas de violencia. EFE

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