Etiopía rechaza posibles nuevas sanciones de EEUU por conflicto de Tigray
Adís Abeba, 17 sep (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, acusó este viernes a Estados Unidos de no respetar la 'soberanía' del país africano después de que su presidente, Joe Biden, firmara este viernes una orden ejecutiva que permitirá más sanciones económicas para las partes del conflicto en la región de Tigray.
'Etiopía se ha mantenido como aliado incondicional de EEUU en la lucha contra la amenaza terrorista de Al Shabab en el cuerno (de África). Esperábamos que EEUU apoyara a Etiopía cuando una organización terrorista similar hostil para la región amenaza con desestabilizar el cuerno', dijo hoy el mandatario a través de un comunicado difundido en Twitter.
Joe Biden firmó este viernes una orden ejecutiva que abrirá la puerta a más sanciones económicas que pueden dirigirse contra miembros del Gobierno central etíope y del Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT), que gobernaba en la región hasta el inicio del conflicto el 4 de noviembre de 2020.
Asimismo, las nuevas sanciones podrían afectar al Ejecutivo eritreo y a las autoridades de la región vecina de Amhara, que han combatido al lado de las fuerzas federales.
La esperanza de Biden es que la amenaza de nuevas sanciones sirva para apoyar los esfuerzos de mediación del expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo, a quien la Unión Africana (UA) nombró a finales de agosto como alto representante para el cuerno de África.
Específicamente, el texto de la orden ejecutiva firmada hoy por Biden da una mayor autoridad a los Departamentos de Estado y del Tesoro estadounidenses para imponer más sanciones contra todas las partes del conflicto.
Según Abiy, 'el pueblo estadounidense y el resto del mundo occidental están siendo engañados por los informes, las narrativas y las distorsiones de datos de entidades globales que muchos creían que estaban pensadas para ayudar a países empobrecidos' como Etiopía.
Las autoridades etíopes han acusado en varias ocasiones a las organizaciones humanitarias de apoyar a los rebeldes tigriñas, algo que, según han denunciado las Naciones Unidas, pone en peligro a sus trabajadores y dificulta su trabajo en la región.
De hecho, según los últimos datos de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), son ya 23 los trabajadores humanitarios que han muerto en Tigray desde el inicio del conflicto.
La guerra comenzó el pasado 4 de noviembre, cuando el primer ministro etíope lanzó una ofensiva contra el FPLT en represalia por un ataque contra una base militar federal.
El pasado 28 de junio, el Ejecutivo etíope anunció un 'alto el fuego unilateral humanitario' y el Ejército se retiró de varias ciudades tigriñas -incluida la capital, Mekele-, pero las fuerzas amharas, que peleaban junto al Gobierno y anexionaron de facto zonas sobre los que reivindican derechos históricos-, siguieron allí.
En ese contexto, los rebeldes tigriñas recuperaron terreno y el conflicto se extendió a las regiones vecinas de Afar y Amhara.
Desde noviembre, miles de personas han muerto, unos dos millones se han visto desplazados internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.
Además, casi siete millones de personas afrontan una 'crisis de hambre' en el norte de Etiopía por la guerra, según advirtió la semana pasada el Programa Mundial de Alimentos (PMU) de la ONU. EFE
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