Etiopía seguirá llenando su presa del Nilo pese al rechazo de Egipto y Sudán
Nairobi, 7 abr (EFE).- Etiopía seguirá con el plan de rellenar de agua por segundo año consecutivo la polémica megapresa que construye en el Nilo, pese a las reticencias de los otros días países ribereños, Egipto y Sudán, tras el fracaso de la última ronda de negociaciones para encontrar una solución a ese contencioso.
'El llenado de segundo año de la GERD (siglas en inglés de Gran Presa del Renacimiento Etíope) se llevará a cabo según lo programado', afirmó el Gobierno etíope en un comunicado emitido hoy por la legación diplomática en Nairobi.
'Etiopía expresó su disposición a facilitar el intercambio de datos e información sobre el llenado de la presa. Las posiciones impugnando el llenado de la presa antes de la conclusión de un acuerdo no tienen base legal y contravienen el derecho inherente de Etiopía a usar sus recursos naturales', afirmó el Ejecutivo.
La nota se emitió después de que la nueva ronda negociadora, celebrada del domingo al martes en Kinshasa bajo los auspicios de la presidencia de turno de la Unión Africana (UA), que ejerce la República Democrática del Congo (RDC), terminase sin acuerdo alguno.
Adís Abeba recordó que su disposición a llegar a 'un acuerdo sobre el primer llenado' en 2020 no dio frutos debido a la 'postura rígida de Egipto y Sudán para hacer de la negociación y el resultado una herramienta con la que afirmar su autoproclamada participación del agua y excluir la participación de Etiopía'.
'Etiopía no puede entrar en un acuerdo que excluye su derecho legítimo actual y futuro sobre la utilización del Nilo', subrayó el Gobierno etíope, que culpó a los otros dos países del fracaso de las conversaciones en Kinshasa.
Según Adís Abeba, Egipto y Sudán querían que Estados Unidos, la Unión Europea y Sudáfrica pasaran de ser 'observadores' a mediadores en el proceso negociador liderado por la Unión Africana, una propuesta 'no aceptada' por Etiopía.
A su juicio, la idea de El Cairo y Jartum 'busca socavar el proceso dirigido por la UA y sacar el asunto de la plataforma africana', así como 'obstruir' el diálogo.
Etiopía reiteró su apoyo a un 'proceso trilateral' encabezado por la Unión Africana y manifestó su esperanza de que las negociaciones se reanuden a partir de la tercera semana de abril.
Etiopía, Egipto y Sudán llevan años inmersos en una complicada negociación por el llenado de la GERD, cuya primera fase tuvo lugar el pasado junio, debido al potencial impacto de la gigantesca infraestructura en el caudal del Nilo a su paso por territorio egipcio y sudanés.
El proyecto se inició en 2011 y Egipto lo considera una 'amenaza' a su seguridad nacional, ya que depende del Nilo para aproximadamente el 97 % de su riego y agua potable.
Etiopía, por su parte, considera la presa una obra estratégica para su desarrollo, tanto en términos de irrigación para su agricultura como en cuanto a su capacidad para producir electricidad.
Egipto y Sudán han ido elevando su tono contra Etiopía a medida que se acerca la segunda fase de llenado de la presa, prevista a partir del próximo junio, cuando empieza la temporada de lluvias.
Sudán aseguró hace tres semanas que la presa ya había afectado a su generación de electricidad y provocado importantes cortes de suministro.
Por su parte, el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, remarcó la semana pasada que 'el agua de Egipto es intocable'.
El embalse, valorado en unos 4.500 millones de euros, será la presa hidroeléctrica más grande de África y tendrá un potencial de producción de unos 6.000 megavatios, lo que permitirá a Etiopía exportar electricidad. EFE

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